Anoche, el radicalismo porteño intentaba conseguir quórum para un plenario de delegados que fijará la fecha de elecciones internas partidarias que tendrá la puja principal en los barrios, con la intención de competir en la votación de jefes comunales que se hará por primera vez el año que viene. A pesar del debate, los radicales festejaban haber celebrado una convención, la noche anterior, con la presencia de 180 convencionales de la Ciudad de Buenos Aires, porque hace rato que el Comité Capital no lograba reunir esa porción de militantes. En la reunión se trató y sancionó una modificación a la carta orgánica partidaria, que adapta las representaciones a la nueva geografía política de la Capital Federal y además resolvió imponer el cupo de un 40% de mujeres para los cargos electivos como partidarios. La convención, a diferencia del plenario de delegados, sobrepasó el quórum necesario de 137 representantes, presidida por Claudio Augugliaro.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario