El arribo a la frontera está previsto para hoy a primera hora, y el Gobierno ucraniano anunció que la caravana de 262 vehículos, que partió desde la base militar de Alabino, periferia de Moscú, no podrá ingresar a su territorio y deberá transferir su cargamento a la Cruz Roja.
"Este cargamento será colocado en otros vehículos de transporte en la frontera por la Cruz Roja", dijo el asesor presidencial ucraniano, Valery Chaly. "No permitiremos el paso a ninguna escolta del Ministerio de Emergencia de Rusia o del Ejército al territorio ucraniano. Todo estará bajo el control del lado ucraniano", declaró a periodistas.
Posteriormente, el Ministerio de Relaciones Exteriores ruso dijo que el convoy humanitario cruzaría la frontera sólo bajo el alero de la Cruz Roja. "Luego de que se cruce la frontera Rusia-Ucrania, la columna seguirá bajo el auspicio del Comité Internacional de la Cruz Roja", se explayó la cancillería en un comunicado.
En medio del misterio, el Kremlin detalló que los camiones transportan 400 toneladas de cereales, 100 de azúcar, 62 de alimentos para niños, 54 de medicamentos y material sanitario, 12 mil bolsas de dormir y 69 generadores portátiles.
El Gobierno de Ucrania y sus aliados occidentales acusan a Rusia de "apoyar y armar a los separatistas del Este" y temen que la misión humanitaria se convierta "en una especie de Caballo de Troya" para introducir "milicianos" y material de guerra.
El presidente francés, François Hollande, durante un diálogo telefónico con su colega ruso Vladímir Putin, admitió que estaba "preocupado por la perspectiva de una misión rusa unilateral en territorio de Ucrania".
Hollande insistió que una misión humanitaria sólo puede prosperar "con el acuerdo de las autoridades de Ucrania y con el auspicio del Comité Internacional de la Cruz Roja".
A su turno, la Unión Europea dijo que la ayuda debería ser verificada. "No se deben perseguir objetivos políticos ni de otro tipo", dijo la comisionada de la UE sobre ayuda humanitaria, Kristalina Georgieva, en una conferencia de prensa. "El contenido de la ayuda humanitaria debe ser exactamente eso, ayuda humanitaria", agregó.
Mientras tanto, en el sureste de Ucrania, la guerra continuaba y las fuerzas armadas de Ucrania aseguraron que habían cerrado el cerco sobre Lugansk, una de las fortalezas de los separatistas junto con Donetsk. Lugansk resiste desde hace días sin electricidad, sin agua corriente y con escasez de alimentos. Las tropas ucranianas parecen haber inclinado la balanza a su favor y ayer en Kiev se anunció la reconquista de otras cuatro ciudades en manos de los separatistas.
| Agencias ANSA, Reuters y AFP |


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