«No tenemos plan, ni nos corresponde tenerlo: nuestro aporte a la mesa del diálogo será insistir en que se apliquen medidas que favorezcan la competitividad de la industria, las mismas que venimos reclamando desde hace años. Pero, ¿un plan económico? No es tarea de la Unión Industrial Argentina...» El presidente de la UIA, Héctor Méndez, intentó cerrar con esa frase una polémica que se había instalado en el seno de la central fabril de cara a la convocatoria hecha por la Presidente.
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Fue en el marco de la reunión que mantuvieron ayer los miembros del comité ejecutivo de la entidad (la «mesa chica» ampliada), a la que concurrieron, además, José Ignacio de Mendiguren (textiles), Luis Betnaza (Techint), Adrián Kaufmann Brea (Arcor), Miguel Acevedo (Aceitera General Deheza), Juan Carlos Lascurain (metalúrgicos), Osvaldo Rial (UIA bonaerense), Rodolfo Achille (autopartes) y Guillermo Gotelli (calzado).
La polémica había surgido porque desde hace días algunos medios vienen hablando de un supuesto «plan económico» que se habría elaborado en el seno de la UIA. Lo cierto, según confió a este diario uno de los que estuvieron en la reunión, es que se trataría de «una compilación de documentos elaborados por los economistas de nuestro centro de estudios, el CEU, que ni siquiera fueron puestos a consideración del comité ejecutivo». Por caso, agregó, la cifra de creación de 220.000 empleos surge de un informe de coyuntura del mencionado CEU.
Finalmente, hubo consenso en que los delegados de la UIA que concurran («cuando nos inviten», dijo otro informante, en relación con la ausencia de una convocatoria oficial por parte del Gobierno) a la mesa del diálogo llevarán el mismo inventario de reclamos «históricos» que vienen presentando cada vez que parece que el Gobierno va a escucharlos, a saber:
sanción de una nueva ley de accidentes de trabajo que elimine la «doble vía» (cobrar de la ART la indemnización que marca la ley, para luego ir a la Justicia laboral a reclamar un monto mayor), en vigencia desde que la habilitó un fallo de la Corte;
posibilidad de que las pymes reinviertan utilidades sin tener que tributar Impuesto a las Ganancias por ese monto;
más financiación para actividades productivas;
coto a los reclamos salariales, cuando son desmedidos (¿referencia al pedido de Hugo Moyano, de un aumento general del 20% para todos los asalariados?);
liquidación en tiempo y forma de los reintegros a las exportaciones y los saldos a favor del IVA, un tema que podría haber comenzado a resolverse a partir de la reunión que mantuvo la cúpula de la UIA con el titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, hace una semana.
«Y no más que eso; no tenemos por qué pronunciarnos sobre cosas que afectan a otros sectores, como el tema de las retenciones. Sí volveremos a plantear que no se excluya al campo de la discusión de los grandes temas nacionales, como había sucedido todo el año pasado», agregó la fuente.
Por ahora, la convocatoria a los empresarios -que serían citados para la semana próxima, en lugar y agenda a definir- no pasó de una afirmación del jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, en un reportaje radial; hasta ayer a última hora, ninguna entidad empresaria había recibido convite alguno.
A pesar de la voluntad de la UIA de no lanzar un «plan económico», no habría que descartar que esta semana, en la reunión que mantendrán las cúpulas de la UIA y la AEA (Asociación Empresaria Argentina), se coordine alguna acción conjunta con la Mesa de Enlace y el Grupo de los Siete para tratar de presentar una postura común ante la crisis por parte del empresariado. Será una tarea difícil, justamente por la diversidad de intereses (a veces contrapuestos) y hasta de posturas ideológicas de sus dirigentes.
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