30 de julio 2012 - 00:00

Un clásico bodrio

Las barbas en remojo. Racing e Independiente decepcionaron. En la foto disputan la pelota los barbados Diego Villar y Eduardo Tuzzio, toda una curiosidad para el fútbol argentino.
Las barbas en remojo. Racing e Independiente decepcionaron. En la foto disputan la pelota los barbados Diego Villar y Eduardo Tuzzio, toda una curiosidad para el fútbol argentino.
Normalmente, los partidos amistosos suelen carecer del dramatismo que hace interesante el fútbol argentino, pero estos clásicos de invierno jugados el sábado y ayer mostraron la peor cara, con equipos anodinos que no se atreven a arriesgar en ataque. Por eso no extrañó que ambos terminaran cero a cero y que se puedan contar con los dedos de las manos las situaciones de gol sumadas de los dos partidos.

Racing e Independiente fueron de los que más «movieron el mercado» y ayer presentaron a casi todas sus estrellas, pero las figuras terminaron siendo dos juveniles de Racing, Luciano Vietto, con sus desbordes, y Ricardo Centurión, con su gran habilidad. Son dos aciertos de Luis Zubeldía que los subió al primer equipo.

El clásico de Avellaneda tenía tanta expectativa que fueron 15.000 personas a verlo y sólo de Racing, porque no se permitía público visitante, y seguramente salieron decepcionadas porque no se les brindó el espectáculo por el que habían pagado entrada.

Independiente empezó mejor de la mano de uno de sus refuerzos, Paulo Rosales, pero le faltó profundidad y después Racing empezó a emparejar y terminó siendo dominador, pero ni Sebastián Saja, ni Hilario Navarro pasaron sobresaltos.

Fue un partido «demasiado amistoso», aunque paradójicamente los miedos a perderlo de ambos hicieron que el juego llegara poco a las áreas y el público se aburriera. En fin, un clásico bodrio.

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