8 de octubre 2012 - 00:00

Un entretenido cóctel de humor y canciones

«Cóctel americano» es un muy buen entretenimiento en el que Gipsy Bonafina y Marcos Montes interpretan un ecléctico repertorio de canciones, con impecable afinación y aderezado con buenos momentos de humor.
«Cóctel americano» es un muy buen entretenimiento en el que Gipsy Bonafina y Marcos Montes interpretan un ecléctico repertorio de canciones, con impecable afinación y aderezado con buenos momentos de humor.
«Cóctel americano». Gipsy Bonafina (voz, piano, percusión, actuación) y Marcos Montes (voz, piano, guitarra, actuación). (La Biblioteca Café; todos los miércoles).

El puntapié inicial para la consolidación del dúo Gipsy Bonafina--Marcos Montes lo dio Norma Aleandro, cuando hace unos pocos años escribió para ellos y los dirigió en el espectáculo musical «Toco y me voy». Resultado de aquella experiencia, quedó un disco que, de algún modo, es una referencia para lo que estos dos actores/cantantes están haciendo ahora cada miércoles en La Biblioteca Café.

Pese a la muy amplia formación de ambos en el terreno actoral y al desarrollo que han tenido en ese aspecto, este «Cóctel americano» es, básicamente, un recital de canciones. Boleros, piezas de jazz, bossa nova, folklore y tangos conviven en interpretaciones individuales o compartidas, con ellos mismos al piano, con Montes en la guitarra, e inclusive «a capella» acompañándose apenas con alguna percusión.

Estamos aquí frente a muy buen entretenimiento, que tiene que ver con el espacio en el que se presentan, que se adapta perfectamente al formato restaurant-concert. Cuidados en el estilo vocal, impecables en su afinación, Gipsy Bonafina y Marcos Montes se van repartiendo las casi dos horas de show. «After youve Gone» y «Cheek to Cheek» para él; «Black Coffee» y «Alguien a quien amar» para ella. Viene luego el momento brasileño con «Corcovado» e «Insensatez» por Gipsy, «O Pato» por Marcos, y un dúo musicalmente más jugado en la mezcla de «Este seu ohlar» y «Só em teus braços» de Tom Jobim. Un homenaje a Sergio Mihanovich con «Qué raro» y «Si me enamoro» por Montes, y otro para Olga Guillot con «La noche de anoche» y «Amor no es sólo sexo» por Bonafina. Un espacio para lo que cada de ellos hace cuando se presenta en solitario: él con un par de piezas bien criollas de Atahualpa Yupanqui y ella con las músicas rioplatenses en «Desencuentro» y «Balada para un loco».

Como bonus, aunque también están a veces intercalados en medio del espectáculo, transitan por el humor: en un juego de traducciones del inglés o del francés al castellano con disparates incluidos, en la versión de «Mulatas del cha cha cha» o, sobre todo, en la atrevida interpretación, con falsete de Montes, de «Amar amando» de Horacio Guarany.

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