26 de marzo 2010 - 00:00

Un fallo esperable: destituyeron a Faggionato Márquez

Federico Faggionato Márquez
Federico Faggionato Márquez
El polémico juez federal de Zárate-Campana Federico Faggionato Márquez fue destituido ayer en un fallo unánime por mal desempeño. En una sala llena, en la que faltaba nada menos que el protagonista del proceso, el jurado leyó el veredicto que relevó al magistrado de sus funciones.

Tanto el senador y titular de la UCR, Ernesto Sanz, como el presidente del Consejo, el juez Luis Cabral, que actuaron como fiscales en representación del organismo, se mostraron muy conformes con la resolución. El legislador opositor aprovechó, además, para recordar que el kirchnerismo había votado en contra de la elevación a juicio de Faggionato Márquez y no dudó en señalar que «desde algunos sectores del poder se lo protegió».

Presente

Sanz
fue el único consejero político presente en la audiencia de ayer (tanto oficialistas como opositores están enfrascados en negociaciones legislativas) en la sala del 3° piso del Consejo de la Magistratura, atestada ayer de jueces, funcionarios del organismo y periodistas.

El tribunal, integrado por los jueces de cámara Juan Giúdice, Bravo y Jorge Villada, los diputados Rubén Lanceta (UCR) y Juan Manuel Irrazábal (Frente para la Victoria), los senadores Juan Carlos Marino (UCR) y Marina Riofrío (Frente para la Victoria), y el abogado Daniel Medah, encontró culpable al llamado «juez de la efedrina» de cuatro de las cinco causales de mal desempeño por las que había sido elevado a juicio político. Estos cargos eran:

  • Las causas vinculadas a la cosecha de soja en los campos Otamendi del Consejo Nacional de la Niñez, Adolescencia y Familia, en las que se acusó al magistrado haber imcumplido la obligación de inhibirse en el caso, irregularidades en la tramitación de esa cosecha y otras tareas ajenas a sus funciones, haber entorpecido la intervención de la Auditoría de Asuntos Internos de la Policía Bonaerense en el caso y haber ordenado el libramiento indebido de un certificado actuarial en esa causa en favor de los comisarios Roberto Anauti y Fabio Bloise (sospechados de ilícito penal).

  • No haberse excusado en la causa penal contra Roberto Anauti, en la que en principio era incompetente y que estuvo paralizada hasta el 26-10-2007, «fecha en que finalmente se apartó», como puntualizó la acusación.

  • No haberse excusado en intervenir en la causa «Estévez, José Luis» en la que se lo involucraba parcialmente.

  • No haberse apartado de las causas vinculadas a Juan Manuel y José Manuel Cerezales, en las que aparecía directamente sospechado de irregularidades en el manejo de los expedientes.

  • Graves demoras e irregularidades en el trámite de múltiples causas radicadas en su juzgado. La acusación destacó que cuando Faggionato Márquez asumió sus funciones en el juzgado en 2001, tramitaban 7.031 expedientes, que para 2009 se transformaron en 22.180 procesos.

    Este último cargo fue el único sobre el que el jurado no encontró suficientes elementos de prueba como para impulsar su destitución por mal desempeño. En este último punto, el tribunal sostuvo que «no ha quedado debidamente acreditado que las demoras e irregularidades imputadas» al juez «hayan sido producto de una intencionalidad en el manejo arbitrario de ese grupo de causas; máxime teniendo en cuenta la situación del Juzgado Federal de Campana».

    Preocupación

    Este último considerando también sirvió como puntapié para que los legisladores oficialistas Juan Manuel Irrazábal y Marina Riofrío hicieran una coda final en la que mostraron su preocupación por la demora en la tramitación de causas, «una problemática general que enlaza a todo el sistema» judicial. Los congresistas del Frente para la Victoria destacaron que «el sistema no se mejora entonces sólo con la destitución de un juez; debería haber un planteo y análisis de las circunstancias témporo-espaciales en las que el Juzgado Federal de Campana se encontraba para llegar a esta situación de extrema anomalía. Un contexto de estas características lamentablemente favorece el accionar de un mal juez».

    La salvedad de la mala situación estructural de la Justicia no alcanzó para explicar las numerosas arbitrariedades y manejos de Faggionato Márquez, juez que hasta el final se definió como un «perseguido político», instigado por el narcotráfico. El fallo del jury de enjuiciamiento es inapelable y se limita a separar al magistrado de sus funciones. La consecuencia inmediata es la pérdida de sus fueros, que dejan a Faggionato Márquez sin garantías para enfrentarse a la Justicia penal.
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