Tanto el senador y titular de la UCR, Ernesto Sanz, como el presidente del Consejo, el juez Luis Cabral, que actuaron como fiscales en representación del organismo, se mostraron muy conformes con la resolución. El legislador opositor aprovechó, además, para recordar que el kirchnerismo había votado en contra de la elevación a juicio de Faggionato Márquez y no dudó en señalar que «desde algunos sectores del poder se lo protegió».
Presente
Sanz fue el único consejero político presente en la audiencia de ayer (tanto oficialistas como opositores están enfrascados en negociaciones legislativas) en la sala del 3° piso del Consejo de la Magistratura, atestada ayer de jueces, funcionarios del organismo y periodistas.
El tribunal, integrado por los jueces de cámara Juan Giúdice, Bravo y Jorge Villada, los diputados Rubén Lanceta (UCR) y Juan Manuel Irrazábal (Frente para la Victoria), los senadores Juan Carlos Marino (UCR) y Marina Riofrío (Frente para la Victoria), y el abogado Daniel Medah, encontró culpable al llamado «juez de la efedrina» de cuatro de las cinco causales de mal desempeño por las que había sido elevado a juicio político. Estos cargos eran:
Este último cargo fue el único sobre el que el jurado no encontró suficientes elementos de prueba como para impulsar su destitución por mal desempeño. En este último punto, el tribunal sostuvo que «no ha quedado debidamente acreditado que las demoras e irregularidades imputadas» al juez «hayan sido producto de una intencionalidad en el manejo arbitrario de ese grupo de causas; máxime teniendo en cuenta la situación del Juzgado Federal de Campana».
Preocupación
Este último considerando también sirvió como puntapié para que los legisladores oficialistas Juan Manuel Irrazábal y Marina Riofrío hicieran una coda final en la que mostraron su preocupación por la demora en la tramitación de causas, «una problemática general que enlaza a todo el sistema» judicial. Los congresistas del Frente para la Victoria destacaron que «el sistema no se mejora entonces sólo con la destitución de un juez; debería haber un planteo y análisis de las circunstancias témporo-espaciales en las que el Juzgado Federal de Campana se encontraba para llegar a esta situación de extrema anomalía. Un contexto de estas características lamentablemente favorece el accionar de un mal juez».
La salvedad de la mala situación estructural de la Justicia no alcanzó para explicar las numerosas arbitrariedades y manejos de Faggionato Márquez, juez que hasta el final se definió como un «perseguido político», instigado por el narcotráfico. El fallo del jury de enjuiciamiento es inapelable y se limita a separar al magistrado de sus funciones. La consecuencia inmediata es la pérdida de sus fueros, que dejan a Faggionato Márquez sin garantías para enfrentarse a la Justicia penal.


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