El Estado estaría dispuesto a pagar $530 millones a cambio de que la Asamblea apruebe el Estatuto, la Superliga y la rescisión del contrato de FPT. Las marcadas diferencias entre los dirigentes dificultan acercarse a lo pedido por el Ejecutivo.
Opuestos. Marcelo Tinelli y Daniel Angelici están en veredas enfrentadas y, aunque aparezca la plata, con la continuidad del quiebre dirigencial es difícil que el fútbol empiece.
La reanudación del fútbol se mantiene en una instancia de indefinición debido a que el Gobierno y los clubes no acordaron de qué modo se televisarán los partidos del torneo local, el principal ingreso económico que tienen los equipos. Durante una reunión realizada en la Casa de Gobierno, el secretario general de la Presidencia, Fernando De Andreis, sostuvo la decisión de poner fin en forma anticipada al programa Fútbol para Todos (FPT), un contrato firmado en 2009, por diez años, con la AFA para televisar los torneos de Primera y Segunda División con el financiamiento de fondos públicos.
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El Gobierno reveló las condiciones que le entregó a los dirigentes para poder rescindir, aunque eso motivó que recrudezca la pelea entre Daniel Angelici y Marcelo Tinelli, por el comando de la Superliga. "Estamos acercando las posiciones, nos vamos poniendo de acuerdo, es muy importante para nosotros, para el fútbol, nos vamos a juntar en esta semana de vuelta. Lo veo bien, creo que vamos a tener una solución", resumió escuetamente Armando Pérez, presidente del Comité de Regularización de AFA.
Fue un jueves de reuniones, charlas y discusiones, que comenzó en un hotel del centro porteño, siguió en Casa de Gobierno y terminó en un restaurante de Costanera, siempre con los mismo protagonistas.
Por un lado se vio al vicepresidente de San Lorenzo, Marcelo Tinelli; a Rodolfo D´Onofrio (River) y a Nicolás Russo (Lanús), quienes llegaron con la bandera de la rescisión y venta a empresas privadas. Del otro lado se plantaron Daniel Angelici (Boca), Víctor Blanco (Racing), Hugo Moyano (Independiente), Alejandro Nadur (Huracán) y Claudio "Chiqui" Tapia (Barracas Central), quienes apoyaron la postura de que el Fútbol Para Todos siga hasta junio, luego de reunirse temprano en el hotel Savoy, propiedad del presidente de la Academia.
Lo cierto es que el Gobierno no aceptó el plan de Angelici y Tapia de seguir seis meses más con el FPT y volvió a ofrecer los 530 millones de pesos por la rescisión del contrato, al tiempo que pidió que se celebre la Asamblea para aceptarlo y que apruebe los estatutos enviados por la FIFA. Luego de tres horas y media, los dirigentes, excepto Moyano (en su reemplazo fue el vicepresidente segundo Carlos Montaña), almorzaron en un restaurante de la Costanera y luego se reunieron con directivos de Turner-Fox.
Blanco explicó que durante el almuerzo los clubes realizaron un pedido de "3 mil millones" por año "con una llave de 1.000 millones". "Ellos habían hecho una propuesta de mil millones a descontar en cinco años" y reveló que hay una "diferencia de 500 millones entre lo que ofrecían y lo que pedimos nosotros", amplió.
Hoy, en Salta, Pablo Toviggino, presidente del Consejo Federal de la AFA, se reunirá con los reprensentates de los clubes del interior y el martes, en la sede de Camioneros, lo hará el Ascenso para tratar lo abordado con el Gobierno y tomar una decisión. "Sólo falta la formalidad. Nuevo Presidente. Nuevo Estatuto. Rescisión y Superliga. EN LA MISMA ASAMBLEA. La mayoría decide, funciona así" , tuiteó Toviggino.
El problema es el formato de la actual Asamblea, en la que tiene mayoría el Ascenso y el Interior y no aprobaría el nuevo Estatuto. Y sin Estatuto no hay plata y sin plata no arranca el fútbol.
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