La cantante Agus Voltta arrancó de niña con el folklore. Pasó por el tango y el rock. Grabó un disco personal. Trabajó con el compositor Guillo Espel y en grupos como Semilla, Tanguido y Cuarteto Bien Pulenta. El pianista Santiago Torricelli se mueve fundamentalmente en el mundo de lo clásico, aunque también tiene experiencia en música populare.
Ambos se unieron en enero de 2011 con la intención de buscarle un modo distinto al folklore; y por cierto lo lograron ampliamente con este álbum debut. Lo más clásico, sin dudas, está en el repertorio, todo del más alto nivel pero en general muy recorrido. Hay temas del Cuchi Leguizamón, Yupanqui, Julio Jerez, Alem-Lima Quintana, Falú-Dávalos, el Chacho Echenique, el Chivo Valladares, Chabuca Granda, etcétera. Y en este aspecto, lo más extraño es la canción "Décimas", de Pedro Aznar y Elizabeth Morris.
Torricelli hizo los arreglos, siempre atrevidos -incluso al punto de modificar giros melódicos-, con ritmos libres, y lo instrumental muy al frente. El acompañamiento central está en el piano, que él toca con absoluta solvencia. En algunas piezas, se suman Nicolás Croci en percusión y Santiago Quagliariello en contrabajo. Y Voltta es una cantante exquisita, con buena técnica, que responde sin problemas a las búsquedas de su compañero; y se luce especialmente en su interpretación de la complicada la chacarera "La Oncena", con música de Eduardo Lagos.
| Ricardo Salton |


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