Una nueva “Cenicienta” platense en vacaciones

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En el marco de los espectáculos familiares para vacaciones de invierno, el Ballet del Teatro Argentino de La Plata presenta desde este sábado "La cenicienta", el clásico ballet de Sergei Prokofiev, en versión coreográfica de Vicente Nebrada y reposición de Laura Fiorucci, directora de montaje de la Fundación Nebrada. Además del Ballet Estable que dirige Mario Silva, el espectáculo contará con la participación de la Orquesta Estable dirigida por Carlos Calleja. La escenografía es de Gastón Joubert, el vestuario de Nicolás Biolatto y la iluminación de Leandro Calonge.

El reparto estará encabezado por Alejandra Baldoni (19, 20, 23, 25 y 27) y Julieta Paul (22, 24 y 26) como la Cenicienta, Bautista Parada (19, 20, 23, 25 y 27) y Miguel Ángel Klug (22, 24 y 26) como el Príncipe, Ángel Gómez (19, 20, 23, 25 y 27) y Adrián Seijas (22, 24 y 26) como la Madrastra, Mariano Balloni y Leandro Ferreira Morais (19, 20, 23, 25 y 27) y Adolfo Burgos y Daniel Longo (22, 24 y 26) como las Hermanastras, Paula García Brunelli (19, 20, 26 y 27), Elizabeth Antúnez (22 y 24) y María Belén Carou (23 y 25) como el Hada Madrina y Esteban Schenone (19, 24, 25 y 27) y Miguel Moyano (20, 22, 23 y 26) como el Duque. Las funciones tendrán lugar todos los días (salvo los lunes) a las 17

Dialogamos con Fiorucci:

Periodista: ¿Cuáles son los rasgos sobresalientes de esta "Cenicienta" de Nebrada?

Laura Fiorucci:
Es una versión de fantasía basada en el tema de Perrault, donde la Cenicienta tiene su madrastra y dos hermanastras. Nos cuenta de manera amena y bien comprensible el maltrato de la madrastra y las hermanastras, la transformación del hada madrina y su entrada a palacio, y finalmente el final feliz que todo el mundo espera en un cuento de hadas. Nebrada trabaja sobre el neoclásico basado en el clásico: el vocabulario es académico, con un poco de libertad de movimiento.

P.: ¿Y en esta obra?

L.F.:
Fue estrenada en 1994 y es la primera vez que se hace completa en Argentina. Hice algunas adaptaciones para esta versión del Teatro Argentino, porque aquí hay ciertas particularidades que hay que destacar.

P.: ¿Por ejemplo?

L.F.:
Algunas variaciones, dificultades en los pas de deux, se han ajustado a los pasos más destacados que hacen los bailarines, sus posibilidades técnicas. Cada bailarín tiene sus destrezas, pasos que le salen mejor que otros, entonces hemos adaptado la coreografía a estas destrezas de los bailarines locales, que es altísima, pero cada uno con su particularidad. El mismo Nebrada siempre las hacía, de manera que las retomamos para que los bailarines se sientan cómodos en lo que más los destaca.

P.: ¿Le resultó fácil el trabajo con el Ballet del Argentino?

L.F.:
Es una compañía muy trabajadora, es gente muy alegre y eso es muy bueno. El cuerpo de baile femenino es muy estudioso; los solistas que tenemos para hacer el Príncipe son muy hermosos, además de tener muy buena técnica. Hay muy buenos partenaires, y eso viene como anillo al dedo porque esta coreografía tiene muchísimos pas de deux.

P.: ¿Qué implica en un sentido general hacer un ballet para todo público?

L.F.:
Hay que dejar satisfecho al conocedor, que estudia, que sigua a artistas, y para eso hay que poner nivel técnico y variaciones que exijan destreza, además de la puesta. El público conocedor también se fija en si la puesta está bien hecha, si la música está bien editada, si la orquesta está afinada, si la historia está bien contada. Y el público que no conoce estos elementos viene a disfrutar una historia, no entiende de especificidades técnicas, pero la historia tiene que estar bien contada para que la siga y disfrute todo el público, que reciba algo que le llegue al alma.



Entrevista de Margarita Pollini

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