16 de enero 2009 - 00:00

Una sospechosa que pasó de Entel al menemismo

Yolanda Eggink, una de las principales imputadas en la denuncia por el presunto pago ilícito de $ 54 millones en el Ministerio de Economía, es una sobreviviente: en su larga carrera estatal ha logrado vadear cambios de gobierno, políticas y discurso, avanzando cada vez, más allá de quien fuera el ministro de turno. Desde sus comienzos en ENTel, hoy (después de superar escándalos como los casos Meller y Greco) trabaja en el departamento de Asuntos Jurídicos de la Secretaría de Industria. Su jefe, Leandro Vidaurre, sería la mano derecha del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno (secretaría que funciona en el mismo edificio).
Eggink ingresó de ENTel al Gobierno menemista de la mano de la María Julia Alsogaray, a cargo de la privatización de la telefónica estatal. Eggink intervino en el caso Meller, primero como vocal del Tribunal Arbitral de Obras Públicas, y después como directora de Asuntos Jurídicos del Ministerio de Economía, opinando de manera diferente en ambas oportunidades. La causa se centraba en un contrato que firmó Alsogaray con Sergio y Gustavo Meller para la edición de guías telefónicas, por la que luego reclamaron al Estado un pago millonario. El caso fue detectado por la Procuración del Tesoro en 1998, que señaló supuestas irregularidades en el contrato. Finalmente, el desembolso nunca se efectuó: el ministro de Economía de entonces, Roberto Lavagna, lo frenó y ordenó una investigación. Eggink, una de las procesadas por la denuncia; sin embargo, conservó su cargo. El procurador del Tesoro dictaminó que así fuera, basándose en el principio de inocencia.
En el medio, la funcionaria también había pasado por el Gobierno de la Alianza: en 2001, el entonces ministro de Infraestructura, Nicolás Gallo, la llevó a su cartera como directora de Asuntos Jurídicos. Vuelve a Economía durante la gestión de Eduardo Duhalde, de la mano de Jorge Remes Lenicov, y ahí se queda hasta que empiezan a estallar las causas por presuntos pagos ilícitos.

Meller

El primer caso que explota es el de Meller, durante la época de Lavagna, al que le sigue el caso Greco, detectado durante la gestión de Miguel Peirano. Esta vez el caso avanzó mucho más, así como su supuesta responsabilidad en él: fue suspendida de su cargo por un período breve y procesada por la Justicia (junto con Osvaldo Siseles, entonces subsecretario de Legal, quien paradójicamente había sido el denunciante de la causa Meller). Su carrera en Economía se terminó cuando se descubrió el presunto pago ilícito por $ 54 millones a Accolade Pool. Pero su carrera en el Estado siguió a pesar de todo: hoy trabaja en uno de los lugares claves del kirchnerismo.

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