5 de diciembre 2016 - 23:50

Ute Lemper, con la jerarquía y el sabor del cabaret berlinés

• LA CELEBRADA ACTRIZ Y CANTANTE OFRECIÓ EL SÁBADO UN RECITAL EN EL CENTRO CULTURAL KIRCHNER
Volvió a visitar el país, donde debutó en la década del 90, y su recital tuvo la calidad de siempre. El repertorio, tradicional, combinó a Piazzolla con Brecht y las canciones de Edith Piaf.

Ute Lemper. Tradicional visitante de nuestro país, ofreció esta vez un recital gratuito en la Sala Sinfónica del CCK, con una orquesta dirigida por el argentino Nicolás Guerschberg.
Ute Lemper. Tradicional visitante de nuestro país, ofreció esta vez un recital gratuito en la Sala Sinfónica del CCK, con una orquesta dirigida por el argentino Nicolás Guerschberg.
Un año después de su visita al ND/Ateneo, y a casi 20 de su debut porteño en La Trastienda primero y luego en el Gran Rex, la cantante y actriz alemana Ute Lemper volvió al país y deslumbró anteanoche en un concierto gratuito que ofreció en la sala Sinfónica del CCK, acompañada por el pianista argentino Nicolás Guerschberg y una orquesta de 40 músicos especialmente armada para la ocasión. "Buenos Aires te amo", repitió como siempre la artista ante un público que disfrutó de más de dos horas de recital. Lemper hizo un recorrido por sus tres décadas de carrera y un amplio repertorio que abarcó piezas de Léo Ferré, Kurt Weill, Bertolt Brecht, Astor Piazzolla y canciones de Edith Piaf.

Envuelta en un escotado vestido negro, Lemper recreó, como es su marca, la música de cabaret alemana y la canción francesa, pero también con toques de jazz, "musical" y tango. Con arreglos del mismo Guerschberg, quien desde el centro del escenario dirigió la orquesta, la artista le imprimió un tono tanguero al concierto, al ir mechando en su repertorio personales versiones de "Yo soy María" -uno de los pocos que cantó en castellano-, "Preludio" y "Oblivion", de Piazzolla, y "Tango ballade" y "Che tango che".

La artista, nacida en Münster en 1963 y radicada en Nueva York, estuvo sentada en una banqueta, bailando con y sin sombrero, y recorriendo el escenario, Lemper fue atravesando por diferentes estados anímicos, en ocasiones empujada por los arreglos de cuerdas, y en otros momentos en intimidad a solas con el piano de Guerschberg (integrante de Escanlandrum y del Quinteto de la Fundación Astor Piazzolla). En una lista de 20 piezas, pasó de la melancolía de la canción francesa a partir de clásicos como "Avec le temps", del francés Léo Ferré, y " Ne me quitte pas", o "Amsterdam", a la picardía de piezas emblemáticas de la comedia musical como "All that jazz" (clave en "Chicago", el musical que durante varias temporadas representó en Broadway y Europa).

"Es una maravillosa orquesta", dijo la cantante para presentar a los músicos que la acompañaron, a muchos de los cuales se acercó en varios pasajes de la noche, para improvisar junto a ellos. Ovacionada y con el público de pie, la cantante alemana se despidió en la trilogía de batalla, conformada por "Saga of Jenny", "Che tango che", y "Oblivion".

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