17 de enero 2018 - 00:00

Vacío de aliados hizo caer llamado a extraordinarias

Ni la UCR ni el PJ “dialoguista” de Pichetto avalaban convocatoria para sesionar en febrero. Monzó tampoco apoyaba estrategia de reabrir el Congreso.

Gabinete. El Presidente juntó a todos sus ministros ayer en Casa Rosada antes de la conferencia de Marcos Peña. Mañana viajará a Catamarca.
Gabinete. El Presidente juntó a todos sus ministros ayer en Casa Rosada antes de la conferencia de Marcos Peña. Mañana viajará a Catamarca.
El Poder Ejecutivo Nacional modificó su estrategia parlamentaria en un lapso de apenas 18 días. El jueves 28 de diciembre, Marcos Peña adelantaba una convocatoria a sesiones extraordinarias para febrero en conferencia de prensa en la Casa Rosada junto al presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, y los ministros de Hacienda, Nicolás Dujovne, y de Finanzas, Luis Caputo. Ayer, en cambio, el jefe de Gabinete confirmó que no habrá actividad legislativa durante el próximo mes. El Gobierno nacional accedió así al pedido de la Unión Cívica Radical, su principal aliado partidario, para no reabrir el Congreso sin temas urgentes para tratar luego de la traumática sesión donde se modificó el cálculo jubilatorio en medio de una batalla campal entre manifestantes y las fuerzas de seguridad frente al Palacio Legislativo.

28 de diciembre 2017. Las extraordinarias quedaban fuera de agenda.

No sólo Miguel Pichetto, principal interlocutor del oficialismo con los gobernadores del PJ en el Senado, había sugerido respetar el receso parlamentario hasta el inicio de sesiones ordinarias del 1 de marzo. El radical Mario Negri, jefe del interbloque de Cambiemos en Diputados, había elevado el mismo diagnóstico al PEN junto a Emilio Monzó: no convocar a extraordinarias en febrero después del stress legislativo que implicó la sanción del nuevo cálculo de haberes previsionales que, en el empalme con el anterior sistema, implicará una baja en los ingresos de los jubilados.

Con la reforma laboral ya fuera de la agenda por el veto explícito de la CGT y de Pichetto, el oficialismo no tenía proyectos urgentes para debatir en el verano. El lunes, en la reunión de coordinación que encabezó Mauricio Macri como primera actividad oficial luego de sus vacaciones en Villa La Angostura, la mesa política del Presidente había analizado la posibilidad de impulsar en extraordinarias un paquete económico de leyes integrado por mercado de capitales, defensa de la competencia y "compre nacional". Pero con Monzó todavía de vacaciones, Gabriela Michetti en Israel, Federico Pinedo recién llegado de su descanso y Negri de licencia, no existía margen para organizar una agenda legislativa para febrero. También conspiró contra la convocatoria el retiro espiritual que Macri, sus ministros, las autoridades y los jefes de bloque del Congreso mantendrán a partir del 15 de febrero en Chapadmalal.

"La reforma laboral, consensuada con la CGT, esperamos poder tratarla también en el marco del diálogo, en las extraordinarias de febrero", había dicho Peña durante la conferencia de prensa del 28 de diciembre, Día de los Santos Inocentes, en Casa Rosada. Ayer, el mensaje del jefe de Gabinete fue diametralmente opuesto: "El Presidente ha tomado la decisión de no convocar a sesiones extraordinarias en febrero y trabajar, a partir de su mensaje el 1° de marzo, en un calendario legislativo regular".

La decisión del Poder Ejecutivo de no convocar a sesiones extraordinarias motivó que, además de la reforma laboral, proyectos como la ley orgánica del Ministerio Público Fiscal, así como una nueva normativa política y electoral, pasen a formar parte de los temas que podrían ser abordados en el período ordinario de sesiones luego del discurso inaugural del Presidente ante la Asamblea Legislativa.

Inflación, paritarias y cargos

Peña también destacó: "Creemos que es central, en este primer mandato de Cambiemos, llegar a un digito de inflación".

"Las paritarias son libres. Lo que sí consideramos es que es muy importante que la sociedad se comprometa con esta meta del 15% ". "Vamos a anunciar seguramente en las próximas semanas una nueva organización en la ley de Ministerios que va a reflejar esa reducción que, de mínima, va a ser de un 20 %".

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