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Washington: en busca de inversores “ángeles”
El «inversor ángel» es alguien que provee capital para un proyecto de negocios en una etapa temprana (start-ups), usualmente con una participación accionaria. El inversor ángel cubre el espacio entre la financiación de un negocio naciente y un capital de mayor riesgo (venture capital), destinado casi exclusivamente a proyectos consolidados y de mayor envergadura. Las «inversiones ángeles» suelen ser parte de una segunda ronda de financiación para start-ups de alto potencial de crecimiento. Según algunas estimaciones, hoy en Estados Unidos representan incluso un caudal mayor de capital invertido que las entidades de capital de riesgo (unos 25.600 millones de dólares).
Por eso, la Embajada de la Argentina en Estados Unidos estableció un vínculo con uno de los principales grupos de inversores ángeles de la región de Washington DC («Washington Archangels») y ayer fue sede de una jornada que presentó a pequeños y medianos empresarios de nuestro país, que trajeron cuatro proyectos, seleccionados entre los diez originalmente presentados.
Se trata de proyectos de software para comercios minoristas, redes sociales de intercambio y energía renovable basados en la innovación, intensivos en conocimiento, de alto valor agregado y cuyo desarrollo permitiría la internacionalización de las empresas. Los proyectos son por 36,2 millones de dólares. El promedio de proyectos financiados por inversores ángeles en nuestro país es de entre 50 mil y 150 mil dólares.
Esta iniciativa surgió a partir de la creación de la Subsecretaría de Desarrollo de Inversiones en el ámbito de la Cancillería, en 2011, y supone incorporar como una de las funciones de las embajadas promover al país como destino estratégico de inversiones y difundir las oportunidades que presenta para la inversión extranjera.
Nuestras representaciones diplomáticas comienzan a jugar así un papel protagónico, constante y proactivo en materia de promoción de inversiones, ante potenciales inversores, identificando oportunidades y promoviendo las ventajas competitivas que hacen de la Argentina un destino de inversión rentable y atractivo en el mundo.
Promoción
La tarea implica, básicamente, la promoción general de la Argentina como destino de inversión («image building») y la promoción de inversiones orientada a proyectos específicos («investor targeting»), a través de la identificación de potenciales inversores.
La Cancillería ya dispone de un Banco de Proyectos de Inversión (BaPIP), que es una cartera de proyectos de inversión on line diseñada para facilitar la vinculación de potenciales inversores extranjeros con las oportunidades de inversión, también, del interior del país.
Los proyectos de inversión productivos en danza están focalizados en las necesidad de las pequeñas y medianas empresas y proyectos start up (iniciales). Las pymes, como se sabe, son como sector el mayor productor y empleador de nuestro país, pero mantienen como desafío conseguir financiamiento externo, sobre todo en las etapas iniciales, más todavía en las empresas dedicadas a innovación y desarrollo tecnológico, por el riesgo involucrado.
Sabemos de unos ángeles dispuestos a reforzar con inversiones la protección que el desarrollo de la economía argentina necesita, en especial para mantener alejados del país a otros fondos, fondos buitre, movidos en cambio sólo por la especulación, acostumbrados a comprar por centavos en situaciones de default y a reclamar ante los tribunales por miles de millones cuando un país ya se ha puesto de pie.


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