17 de junio 2014 - 00:00

Washington se plantea evacuar su embajada

Washington y Bagdad - El Gobierno estadounidense envió ayer al Golfo Pérsico al buque USS Mesa Verde, con 550 marines y aviones a bordo, para preparar los refuerzos en caso de una eventual evacuación de su embajada en Bagdad, que además será protegida por 275 militares, ante el avance de los yihadistas del Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL) en distintas regiones iraquíes.

"El secretario de Defensa, Chuck Hagel, ordenó al navío de transporte anfibio entrar en el Golfo. El buque ya franqueó el estrecho de Ormuz", afirmó el vocero del Pentágono, contraalmirante John Kirby, en un comunicado. "El USS Mesa Verde es capaz de efectuar operaciones de reacción rápida y en respuesta a situaciones de crisis", explicó.

"Los marines podrían participar, en caso necesario, en operaciones de evacuación de la embajada estadounidense en Bagdad, si se agravara la situación", agregó otro alto funcionario.

El domingo, EE.UU. ya había movilizado a la zona al portaaviones George H. W. Bush "en caso de ser necesaria una operación militar".

Además, el presidente Barack Obama anunció ayer que reforzará la seguridad de la embajada estadounidense en Bagdad con 275 militares.

No obstante, la vocera del Departamento de Estado, Jen Psaki, indicó que la mayor parte de los 5.000 empleados de la legación, la mayor del servicio exterior del país, seguirán en el puesto a pesar de la inestabilidad.

El EIIL (sunita) controla la segunda mayor ciudad de Irak, Mosul, su provincia (Nínive, norte), Tikrit y otras regiones de la provincia de Saladino, así como otros sectores en las provincias de Diyala (este) y Kirkuk (norte).

Según fuentes oficiales, ayer se adueñó de la estratégica ciudad de Tel Afar, ubicada entre Mosul y la frontera siria, 350 kilómetros al noroeste de la capital iraquí.

Tel Afar, situada frente a uno de los ejes de aprovisionamiento para el grupo yihadista, está en parte controlada por los milicianos mientras que el 95% de la población local huyó hacia Sinjar.

Las Fuerzas Armadas iraquíes anunciaron ayer que 55 terroristas murieron y 21 resultaron heridos en las últimas 24 horas en una serie de operaciones militares en la provincia de Bagdad, para evitar el avance de la insurgencia sunita hacia la capital.

La ofensiva del Gobierno iraquí -chiita- para frenar a los extremistas se ha centrado por el momento en la movilización de la población civil pese a que las fuerzas kurdas, que están luchando en el norte, esperan aún un pedido de ayuda oficial de Bagdad para sumarse a los combates contra el grupo rebelde.

En tanto, la jefa de Derechos Humanos de Naciones Unidas, Navi Pillay, condenó la ejecución sumaria de al menos 1.700 soldados, difundida por el EIIL durante el fin de semana. La funcionaria afirmó que reportes corroborados mostraban que soldados, conscriptos y policías que se rindieron o fueron capturados habían sido ejecutados. "Aunque las cifras aún no pueden ser verificadas, esta aparente serie de ejecuciones sistemáticas a sangre fría casi con certeza equivale a crímenes de guerra", comentó.

Agencias AFP, ANSA y EFE

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