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WikiLeaks: EE.UU. sospechó que la izquierda uruguaya trianguló armas con Chávez
Jorge Vázquez es hoy subsecretario de Interior y fue prosecretario de la Presidencia bajo la gestión de su hermano Tabaré. El lenguaje de los cables revelados es setentista.
El diario El País, que accedió a los cables por un convenio con WikiLeaks, así como otros seis periódicos latinoamericanos y una web chilena, citó que la embajada evaluó que Jorge Vázquez, actual subsecretario del Interior, hubiera estado «almacenando armas en secreto» para «prevenir la posibilidad de un golpe» contra el primer Gobierno de centroizquierda del país. Jorge Vázquez, exguerrillero, tenía entonces a cargo la seguridad presidencial del mandatario.
Bajo el título «Transferencia de municiones desde Venezuela despierta interrogantes sobre el propósito y el origen», la Embajada de EE.UU. aventuró que el origen de esas armas sería Irán. Más allá del contenido, el cable es revelador de un grado de desconfianza impensado de funcionarios de EE.UU. hacia el centroizquierda uruguayo.
Estas inquietudes fueron transmitidas al Departamento de Estado en agosto de 2007, según uno de los despachos filtrados por WikiLeaks. La sede diplomática «ha estado al tanto de rumores sobre cargamentos
de armas hacia Uruguay desde fines de 2006», se indica la filtración. Personal de la oficina «se encontró con un diplomático de carrera» desvinculado de la Cancillería que «contó que Venezuela está enviando cargamentos clandestinos a Uruguay», agrega.
El diplomático, cuyo nombre es expresamente omitido, mostró su convencimiento de «que los cargamentos son armas pequeñas con destino a la presidencia» y «especuló con que las armas son para prevenir la posibilidad de un golpe y para armar a los tupamaros y a otros grupos marxistas» (sic).
«Es posible que las referencias» del diplomático «a la presidencia sean al hermano del presidente Vázquez, quien es un antiguo guerrillero y coordina la fuerza de seguridad presidencial», formada entonces por extupamaros. El telegrama, firmado por el exembajador estadounidense en Montevideo Frank Baxter, suma que «es posible que este incidente sea parte de algo más grande. Lo que no está claro es: 1) quién pagó por las municiones; 2) quién iba a recibirlas; 3) quién (en el Gobierno uruguayo) tenía conocimiento de antemano de la transferencia», escribió Baxter. «Las cuestiones más importantes son: a) si hay elementos dentro del Gobierno uruguayo que estén almacenando armas y si lo hacen, para qué; b) si que Uruguay pruebe rifles de asalto 5.56 mm no contraviene de alguna manera las resoluciones del Consejo de Seguridad. La embajada seguirá monitoreando este tema e informará al respecto», precisó. Según El País, WikiLeaks reveló asimismo que la Embajada de EE.UU. «sospechó una conexión iraní».
En aquella época, el diputado opositor Javier García, del conservador Partido Nacional (PN), había denunciado que un buque de la Armada uruguaya que había viajado en misión de paz a Haití hizo supuestamente escala en Venezuela para buscar un cargamento no identificado. Según García, el buque cargó 15.000 municiones para fusiles, lo que sirvió para completar un envío de armas a tierras uruguayas que la empresa iraní Modlex, el suministrador original, no había podido completar.
En declaraciones a los medios, el viceministro Vázquez afirmó ayer ser «un sorprendido más» por la información, que calificó de «enorme fantasía» y «disparate». «Si esto sucedió espero que la Embajada de Estados Unidos dé las explicaciones necesarias», indicó.
Jorge Vázquez también se preguntó por qué en 2009 fue invitado al país norteamericano para reforzar la alianza bilateral en materia de narcotráfico y lavado de dinero si había sido investigado.
Ésta fue la segunda vez que los cables de WikiLeaks tienen un fuerte eco en Uruguay, después de que uno filtrado por El País de España reveló que Wa-shington había intentado bloquear la designación del médico, investigador y extupamaro uruguayo Henry Engler como director del Centro Uruguayo de Imagenología Molecular (CUDIM).
Engler, al que se vincula con el asesinato en 1970 del estadounidense Dan Anthony Mitrione, funcionario de la CIA relacionado con la enseñanza de métodos de torturas, calificó
de «ultraje a la soberanía» la supuesta actitud de EE.UU., y Mujica consideró la filtración «un chusmerío».
Agencias EFE, AFP y Ámbito Financiero


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