24 de junio 2010 - 00:00

El apocalipsis con demasiada tibieza

Viggo Mortensen y el buen actor infantil Kodi Smit-McPhee protagonizan una versión de «La carretera» con pocos momentos de buen cine fantástico y casi nada de la crudeza de la novela de Cormac McCarthy.
Viggo Mortensen y el buen actor infantil Kodi Smit-McPhee protagonizan una versión de «La carretera» con pocos momentos de buen cine fantástico y casi nada de la crudeza de la novela de Cormac McCarthy.
«La carretera» («The Road», EE.UU., 2009, habl. en inglés). Dir.: J. Hillcoat. Int.: V. Mortensen, Kodi Smit-McPhee, Robert Duvall.

Una cosa es el apocalipsis que pueda describir en una novela un talento como el ganador del Pulitzer Cormac McCarthy, describiendo paisajes desoladores y, sobre todo, situaciones espeluznantes con minucioso realismo y total generosidad en detalles. Y otra cosa es cómo un film que no quiera convertir una adaptación de «La carretera». en la típica película hollywoodense post apocalíptica se atreverá a plasmar estas descripciones.

John Hillcoat, que ya dirigió videos del rey del rock oscuro y nihilista Nick Cave, se apura en acumular signos desoladores uno tras otro, Nos muestra un cielo gris, unos autos abandonados y machucados, luego agrega una música bien triste y deprimente y, por si faltaba algo, agrega la narración en off de Viggo Mortensen aclarando que el cielo es gris y los pajaros ya no cantan por las mañanas.

En este mundo desolador, el protagonista tiene que hacer lo que sea para salvar a su pequeño hijo, buscando comida, combustible, zapatos y tratando de que nadie se los coma, ya que el canibalismo arrecia. En un mundo sin chicos, su hijo es la única esperanza, o al menos uno de los pocos síntomas de una luz al final de ese largo y oscuro túnel en el que se ha convertido el planeta.

Cuando la película se atreve a encarar las situaciones más fuertes ideadas por el autor de la novela, la intensidad aumenta a niveles propios del mejor cine fantástico, pero lamentablemente el director prefiere las cosas tibias y no se juega del todo, optando por largos momentos muertos con voz en off y flahsbacks que ralentan bastante el ritmo, especialmente durante la primera mitad del film.

Viggo Mortenssen se toma su pesonaje muy en serio, pero en un momento sus gestos se vuelven casi automáticos y demasiado familiares para el espectador. En cambio, el chico Kodi Smit-McPhee actúa sorprendentemente bien a lo largo del film (el talentoso Robert Duvall tiene un pequeño papel, pero no llega ni a coprotagonista). Pese a dos o tres momentos de terrorífica tensión, esta «La carretera», que tendría que haber sido algo así como «El Mad Max para público pensante», se queda irremediablemente a mitad de camino.

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