Las reservas del Banco Central son uno de los focos principales de atención en el mercado. La performance de la autoridad monetaria en la plaza oficial cambió de tendencia en las últimas jornadas de enero y sumó complejidades al panorama cambiario del Gobierno. Ante una menor oferta de divisas por la caída en la liquidación del agro, el BCRA cerró enero con un saldo negativo de u$s190 millones. A este factor, se le sumaron la cancelación de intereses de deuda en moneda extranjera, la recompra de bonos soberanos y los pagos al Fondo Monetario Internacional, que hicieron que las reservas brutas bajaran en u$s3.182 millones durante el mes.
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El Banco Central necesita sumar u$s1.700 M para cumplir la meta de reservas del primer trimestre
Las tenencias internacionales brutas cayeron u$s3.182 millones en enero por las ventas en el mercado oficial, la recompra de títulos en dólares y los pagos al FMI y a los bonistas.
Esta dinámica renueva la incertidumbre sobre la capacidad que tendrá el Gobierno de cumplir la meta de reservas del primer trimestre con el FMI, en un contexto donde la sequía está afectando a los sectores productivos y limitando la oferta de divisas. Asimismo, la meta de reservas se complejiza en 2023 dado que los desembolsos del FMI serán menores a las obligaciones a pagar, a diferencia de 2022.
Las ventas oficiales se repitieron en 11 de las últimas 12 ruedas de enero, con la excepción de la compra por u$s3 millones el 24/01. Así, el rojo mensual fue de u$s190 millones. En la primera quincena del mes la historia fue opuesta, con compras por u$s285 millones, de los cuales u$s200 millones son atribuibles a fondos para inversión en infraestructura.
“La desmejora en el balance mensual del BCRA responde a un fuerte retroceso del agro. La media móvil de diez días de la liquidación del agro bajó, primero, desde el fin del dólar soja II de u$s189 millones diarios a u$s64 millones el 16/01 (-66%) y, desde entonces, estiró el descenso a tan solo u$s24 millones (-87% desde el dólar “soja”). Este desplome es reflejo tanto del fin del programa de incentivo exportador como del efecto de la sequía sobre la producción de trigo, que típicamente se liquida entre diciembre y febrero. Lo preocupante de la situación es que por estacionalidad la liquidación del agro sigue bajando en febrero, llegando a su piso anual. Por lo tanto, no cabe esperar otra cosa que volúmenes tan deprimidos como los actuales se mantengan en el mes que estamos por comenzar o incluso sigan recortándose”, señalaron desde PPI.
En cuanto al pago de obligaciones, Pablo Repetto, head of research en Aurum Valores, detalló que el BCRA “usó u$s2.620 millones para pagar al FMI, u$s1.000 millones para pagar los intereses de los bonos en moneda extranjera, vendió u$s1.900 millones por el mercado cambiario y va a terminar usando al menos u$s450/500 millones para recomprar bonos. Son unos u$s4.300 millones que, además, el primer día de febrero se van a incrementar en u$s625 millones por otro pago al FMI, de modo que la cifra sumaría casi u$s5.000 millones”.
En esta línea, Juan Pedro Mazza, economista de Cohen, señaló que la meta del primer trimestre es de una acumulación de reservas netas de u$s5.000 millones desde el inicio del programa, lo que representa un stock de u$s7.325 millones para fines de marzo. Con las reservas internacionales netas cerca de los u$s5.600 millones, el Tesoro debería acumular u$s1.700 millones para cumplir con la meta. “El primer trimestre de 2023 será el primero donde los vencimientos con el FMI superan a los desembolsos recibidos. Habrá vencimientos por u$s6.026 millones (5.325 millones para Capital y 721 millones para intereses) contra desembolsos por u$s5.319 millones. Para 2023 en su conjunto, los vencimientos con el fondo serán por u$s20.581 millones contra desembolsos por u$s15.958 millones”.
Perspectivas
“La meta de reservas luce como la más desafiante, no solo para este trimestre sino para todo 2023 (para el que Argentina debería expandir sus reservas netas en u$s5.000 millones). Con una merma de más de u$s10.000 millones proyectada en liquidaciones del agro, la sequía complica el cumplimiento. Sumado a un mundo que crecerá menos -especialmente Brasil-, al anuncio de recompra de bonos soberanos por u$s1.000 millones y a que el salto cambiario no es una opción en un año electoral, todo esto implica que la oferta de dólares será menor y la presión sobre las reservas internacionales mayor”, destacó Mazza.
Por su parte, Andrés Reschini, analista en F2 Soluciones Financieras, consideró: “Por este camino es probable que no se cumpla. De todos modos, al faltar todavía dos meses, seguramente implementen un set de medidas para cumplirla, como el dólar soja o más cepo, tal como vimos el año pasado”.
Carolina Paparatto


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