Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

15 de octubre 2026 - 14:00

El Niño: la probabilidad de un fenómeno histórico trepó al 75% y crece la alerta por inundaciones en Argentina

La CEPAL advierte sobre lluvias superiores a lo normal en el norte argentino y posibles daños en cultivos, infraestructura y transporte de granos.

ver más

La CEPAL recopiló proyecciones de la NOAA que advierten sobre la posibilidad de un episodio de El Niño de intensidad histórica durante 2026.

La posibilidad de que El Niño alcance una intensidad histórica en 2026 llegó al 75%, según las proyecciones de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) recogidas por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). El fenómeno podría alterar las precipitaciones y generar riesgos para la producción agropecuaria argentina.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

El informe de la CEPAL señala que existe una probabilidad superior al 90% de que El Niño alcance una intensidad muy fuerte y advierte sobre las consecuencias que podría tener hasta diciembre. Para la Argentina, el foco está puesto especialmente en el norte del país, donde este fenómeno suele provocar precipitaciones por encima de los valores habituales.

Si bien el aumento de las lluvias puede beneficiar a determinados cultivos al mejorar la disponibilidad de agua, los excesos también pueden generar inundaciones fluviales, complicaciones en los lotes y dificultades para realizar las tareas agrícolas. Los caminos rurales y la infraestructura necesaria para transportar la producción también podrían verse afectados.

La CEPAL aclaró que las consecuencias no serán iguales en todas las regiones y dependerán de la distribución de las precipitaciones, las condiciones de los suelos y el momento del ciclo de los cultivos.

El norte argentino se encuentra entre las regiones que podrían registrar lluvias superiores a los promedios habituales durante el fenómeno.

Los antecedentes de El Niño y sus costos económicos

El organismo recordó que América Latina ya atravesó episodios de gran intensidad en 1982-1983, 1997-1998 y 2015-2016, además del fenómeno fuerte registrado entre 2023 y 2024. Por sus características, el evento previsto para 2026 podría ubicarse entre los más intensos de las últimas décadas.

Los antecedentes también muestran que las consecuencias pueden extenderse más allá del período en el que se desarrolla el fenómeno. Según investigaciones internacionales citadas por la CEPAL, las pérdidas de ingresos a escala mundial asociadas con El Niño de 1997-1998 se estimaron entre u$s2,1 billones y u$s5,7 billones.

Además, distintos estudios identificaron efectos económicos persistentes durante períodos de entre tres y cinco años. Esto ocurre porque las alteraciones en las lluvias, las temperaturas y la disponibilidad de agua pueden modificar los rendimientos agrícolas, afectar la infraestructura y generar dificultades en las cadenas de producción y comercialización.

Qué puede pasar con la soja, el maíz y el trigo

Por el momento, el informe no presenta estimaciones específicas sobre posibles caídas en los rendimientos de soja, maíz o trigo en la Argentina durante la campaña 2026/2027. La CEPAL advirtió que un escenario con mayores precipitaciones no implica necesariamente pérdidas generalizadas, ya que el impacto dependerá de las condiciones particulares de cada región.

El fenómeno también podría repercutir en los mercados internacionales de alimentos. Según las proyecciones incluidas en el documento, el trigo duro podría registrar un aumento importante de precios, seguido por el maíz. En cambio, la soja y el trigo rojo podrían experimentar bajas.

Para el arroz, las estimaciones anticipan una dinámica diferente: una caída inicial de las cotizaciones seguida de una recuperación posterior. Sin embargo, el organismo remarcó que estas previsiones todavía presentan un grado considerable de incertidumbre.

El impacto sobre los rendimientos de soja, maíz y trigo dependerá de las condiciones de cada región y del momento del ciclo productivo.

El desafío para la producción y el comercio

La CEPAL advirtió que los efectos de El Niño pueden trascender las fronteras de los países directamente afectados y trasladarse a los mercados internacionales. Por eso, las consecuencias no se limitan a los rindes de los cultivos: también pueden alcanzar el transporte, el almacenamiento y la comercialización de granos.

La magnitud del impacto dependerá de la intensidad del fenómeno y de cómo se distribuyan las lluvias durante los próximos meses. Las precipitaciones extraordinarias pueden beneficiar algunas zonas y perjudicar otras, de acuerdo con sus condiciones productivas y ambientales.

Mientras las proyecciones anticipan un evento potencialmente histórico, el informe pone el foco en la necesidad de considerar los riesgos climáticos para la actividad agropecuaria. Por ahora, no hay cálculos precisos sobre las pérdidas que podría afrontar el campo argentino, pero la posibilidad de inundaciones y alteraciones en los mercados mantiene la atención sobre la evolución del fenómeno.

Últimas noticias

Te puede interesar

Otras noticias