General Electric: "En Argentina es clave el desarrollo de una estrategia energética de largo plazo"

Energía

General Electric (GE) es responsable de más del 20% de la capacidad de energía instalada en el país, lo que representa 8GW. Cuáles son sus proyectos en marcha y los objetivos a futuro.

Con más de 100 años de presencia en Argentina, General Electric (GE) participa en proyectos de generación eléctrica, transporte aéreo y ferroviario, salud, tratamiento de agua, petróleo y gas y soluciones industriales.

En diálogo con Ámbito, Luis Felipe Carrillo, presidente de Central Area of Latin America (CALA) de GE, detalló sus planes para alcanzar la neutralidad de carbono en 2030, resaltó la importancia de las energías renovables y el gas en ese proceso y destacó el rol de los recursos argentinos para ayudar a la transición energética. Además, enumeró todos los proyectos en marcha en el país y las futuras inversiones.

Periodista: ¿Cuáles son las principales medidas que adoptó GE para alcanzar la neutralidad de carbono?

Luis Felipe Carrillo: En GE nos hemos fijado el objetivo de lograr la neutralidad de carbono para nuestras operaciones 2030. Con más de 1.000 instalaciones en todo el mundo, incluidas fábricas, sitios de prueba, almacenes y oficinas, la escala de nuestra huella de fabricación industrial significa que lograr el nuevo objetivo representará una reducción significativa de emisiones de gases de efecto invernadero. Llevamos años trabajando para reducir nuestras propias emisiones y superamos la meta de 2020 antes de lo programado, logrando una reducción de emisiones del 21% entre 2011 y 2019.

P.: ¿Cómo esperan lograr ese objetivo?

L.F.C.: Para alcanzar nuestro objetivo de descarbonización mantenemos un diálogo continuo con clientes, proveedores y otras partes interesadas con respecto a la reducción de emisiones en toda la cadena de valor de nuestra industria. Estamos comprometidos a continuar con estos esfuerzos, enfocados en áreas de mayor impacto dentro de nuestros sectores. El trabajo específico de la industria ya está en marcha. En la generación de energía, nuestras diversas ofertas permitirán a las empresas de servicios públicos, los productores de energía, los operadores de redes y los formuladores de políticas de todo el mundo establecer y alcanzar sus propios objetivos de descarbonización para el sector.

P.: ¿Todas las áreas de GE están involucradas?

L.F.C.: En GE Healthcare nos enfocamos cada vez más en la sustentabilidad en nuestras operaciones de fabricación, abastecimiento, distribución e instalación, así como en los servicios y soporte de nuestros productos. También, nuestro negocio de GE Aviation está entre los líderes de una ambiciosa iniciativa de la industria para lograr una reducción del 50% en las emisiones netas de dióxido de carbono para 2050, en relación con los niveles de 2005. A medida que los esfuerzos de descarbonización global continúen dando forma a la producción y el consumo de energía, estaremos en el centro de esta transición en las industrias a las que servimos.

P.: ¿Cuáles son las principales dificultades para avanzar en la descarbonización?

L.F.C.: Consideradas por separado, las energías renovables y las tecnologías de generación de gas tienen ventajas y desafíos como medio para abordar el desafío del cambio climático y alcanzar la descarbonización, por lo que las soluciones óptimas van a diferir regionalmente. Esas soluciones dependen de factores como la disponibilidad y seguridad de combustible, las limitaciones del uso de la tierra, la disponibilidad de recursos renovables y el énfasis que una región en particular está poniendo en el cambio climático. Todo este enfoque requiere entonces un abordaje multisectorial donde todas las partes de la cadena de valor, incluidos organismos reguladores, financieros, gubernamentales, así como productores, y demás representantes de la industria trabajen mancomunadamente alineando estrategias, necesidades y prioridades.

P.: ¿Qué importancia tienen las energías renovables y el gas en el proceso de transición energética?

L.F.C.: Toda. En GE creemos que el despliegue estratégico y acelerado de las energías renovables en conjunción con la optimización de la generación de energía a base del gas puede cambiar la trayectoria del cambio climático, permitiendo obtener rápidamente reducciones sustanciales en las emisiones. Un estudio publicado por GE basado en el compromiso que tiene con la descarbonización (“El crecimiento acelerado de energías renovables y de gas pueden cambiar rápidamente la trayectoria del cambio climático”), explicamos que ninguna fuente de energía puede funcionar por sí sola. Sin embargo, usadas en conjunto, varias fuentes energéticas pueden brindar la descarbonización al ritmo y escala necesarios para ayudar a alcanzar metas positivas con respecto al cambio climático.

P.: En ese marco son indispensables las renovables y el gas…

L.F.C.: Para ayudar a alcanzar los urgentes objetivos climáticos al mismo tiempo que crece la demanda energética en el mundo, la producción de energía de gas como apoyo para la aceleración del uso de energías renovables tiene enormes ventajas. El gas es un recurso confiable, económico y que no necesita mucho espacio; es el complemento ideal de la energía renovable. Mientras que la energía renovable es variable, el gas es gestionable, confiable y flexible, así como disponible el 90% del tiempo. El impacto a corto plazo de la transición de carbón a gas representa una victoria rápida y efectiva para la reducción de emisiones en muchas regiones del mundo. La reducción de emisiones de CO2 que se le atribuye a la transición de carbón a gas es mayor que la de cualquier otra fuente energética.

P.: ¿Por qué?

L.F.C.: La energía renovable no contiene carbono, utiliza un suministro infinito de combustible gratuito que no está sujeto a fluctuaciones de precios y produce electricidad a muy bajo costo. Estos atributos hacen del despliegue de energías renovables el elemento central en la lucha contra el cambio climático, lo que ha llevado a un enorme crecimiento en las adiciones de capacidad desde el cambio de siglo, especialmente en la energía eólica y solar fotovoltaica. Esto ha sido impulsado principalmente por reducciones en los costos, avances tecnológicos para mejorar los factores de capacidad, políticas favorables y un sentimiento público positivo en torno a la energía sin carbono.

P.: ¿Cuáles son los principales desafíos para la energía eólica y solar?

L.F.C.: El mayor inconveniente percibido de la energía eólica y solar, el hecho de que son variables, se ve mitigado por el hecho de que con los métodos modernos de pronóstico del tiempo son en gran medida predecibles. La capacidad instalada global de energías renovables ha crecido de aproximadamente 1 GW de energía solar fotovoltaica y 17 GW de energía eólica en 2000 a aproximadamente 650 GW de cada uno en la actualidad. El 2019 fue un año sin precedentes para los pedidos globales de capacidad renovable, eclipsando la marca de 200 GW por primera vez. El efecto acumulativo de casi dos décadas de crecimiento de los pedidos de energías renovables dio como resultado que el 27 por ciento del suministro mundial de electricidad provenga de fuentes renovables en 2019 y se espera que este crecimiento continúe.

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