26 de noviembre 2007 - 00:00
"Baño" uruguayo ganador
-
Sorpresa en Prime Video: una de las mejores adaptaciones de Agatha Christie arrasa en la plataforma
-
De la tele a Miss Universo: quién es Abril Duhalde, la sobrina nieta del expresidente que busca la corona
C.T.: No mostramos una pobreza pintoresca, aunque hayamos filmado en un lugar hermoso, ni tampoco idealizamos al pobre bueno. Mi personaje tiene contradicciones, le gustan las copas.
V.M.: ¡Le pega a la mujer! Todos los personajes tienen matices, son de carne y hueso.
C.T.: Yo la ví en Cannes por primera vez. Pude verla antes, pero quien espera un año espera dos, porque la película que uno tiene en la cabeza no va a ser, tampoco. Me preguntaba ¿estará buena? El aplauso fue lindísimo.
V.M.: Yo cuando la vi, no me vi. Me encantó tanto la película que recién la segunda vez empecé a ver mi trabajo. Fui «público público».
P.: Y eso que ya conocían la historia. ¿Y cómo los trata ahora el público?
V.M.: Usted sabe que con 18 años de teatro nadie me reconoce por la calle. A mí me reconoció una vez un taxista, porque en ese momento era la única que andaba teñida de rojo en Montevideo, y había salido el comentario en una revista, pero nada más. ¡Pero ahora puedo decir que un taxista no me cobró el viaje!
C.T.: Un día me llamó César Charlone, codirector de «El baño», que estaba haciendo la fotografía de una escena de «Blindness» en Montevideo. «Vení que te quieren conocer». Eran Julianne Moore y Alice Braga, que habían visto «El baño del Papa» y querían saludarme.No me entraba en la cabeza. No hay oficio en esto.
P.: Pero usted ya había hecho algo de cine.
C.T.: Un corto, «El viaje hacia el mar», y después una parte chiquita en «XXY» con Ricardo Darín y una tortuga, «Matar a todos», y otra pequeñita en «Paisito». Nada más. La continuidad del cine uruguayo es tan salteada que no posiciona. Somos de tiro corto. Está bueno tener una cierta fama, pero mejor sería tener continuidad de trabajo.
P.: ¿Y cómo se llevaban con la gente de Melo, donde se filmó la película?
V. M.: Eso es lo mejor, porque no fuimos como a colonizar por segunda vez. Fuimos todos con humildad. Y tampoco éramos estrellas de terminar el día de filmación e irnos al hotel. No, ahí era «yo pongo el vino, vos el asado» y seguir con la gente. Así es como se hizo la película.
C.T.: Con ésta ya tenemos unas diez películas. Si seguimos así, va a estar más sencillo vender cine uruguayo que vino uruguayo.
Entrevista de Paraná Sendrós

Dejá tu comentario