19 de diciembre 2005 - 00:00

Cierre gris en Pantalla Pinamar

El director del INCAA, Jorge Alvárez, y la actriz Deborah Francoisentregan el «Balance de Oro» a Virgina Inoccenti, querepresentaba a «Iluminados por el fuego». Otra vez más,premios al cine “ideológico” (también ganó Pino Solanas).
El director del INCAA, Jorge Alvárez, y la actriz Deborah Francois entregan el «Balance de Oro» a Virgina Inoccenti, que representaba a «Iluminados por el fuego». Otra vez más, premios al cine “ideológico” (también ganó Pino Solanas).
Pinamar - Igual que Gimnasia y Esgrima, el festival pinamarense «justo en la raya se vino a mancar». Muy bueno en todo, con 7000 espectadores más que en la edición anterior, films notables durante la semana (ej. «A través de tus ojos», «L'enfant», y «La vida que quisieras»), y la sala entera aplaudiendo de pie a China Zorrilla, madrina del encuentro, justo el sábado terminó cerrando con una trabajosa comedia franco-británica que además era continuación de otra, para confusión de quienes no habían visto la primera. Al final no recibió un aplauso ni de cortesía.

Por suerte en la sala inmediata (eran dos, y el año próximo se sumarán dos nuevas en Cariló) pasaban «Mentiras en Nueva York», y, como Película Sorpresa, la comedia sentimental «Flores rotas», con Bill Murray. Un día antes -sorpresa también, y muy positiva- se vio la comedia dramática libanesa «Al oeste de Beirut», que cuenta con buen uso del humor la vida cotidiana de un adolescente y su familia bajo la guerra de 1975. La presentó el propio embajador de El Libano en la Argentina, doctor Hicham Hamdan, quien después invitó a todas las delegaciones a una cena preparada por su propia cocinera, un inquietante show de danzas, y, en especial, una proyección de imágenes mostrando cómo hoy está todo reconstruido y mejorado. «Este es el milagro libanés», declaró. «Hemos vuelto a ser la Suiza de Medio Oriente».

Para esa función vinieron espectadores hasta de General Madariaga, donde existe una fuerte presencia de inmigrantes. Del resto del fin de semana, « Camarón» y «La corporación » confirmaron el prestigio que traían, y la comedia romántica de Eliseo Subiela (singularmente «desubielada») «Lifting de corazón» logró lo que ninguna otra: cinco aplausos, repartidos entre la mitad de la proyección y el final, entre ellos uno para los arreglos musicales de Gabriel Mores y los temas incluidos de su abuelo, Mariano Mores. Corresponde consignar el hecho, porque no es nada habitual.

En cuanto a los premios, lo obvio: «Iluminados por el fuego», el film de Tristán Bauer sobre la Guerra de las Malvinas, obtuvo el Premio «Balance de Oro», votado por el público y la crítica; el segundo premio fue para «La dignidad de los nadies», de Fernando Solanas, y el tercero, el «Balance de Bronce», para «El aura», de Fabián Bielinsky.

Siguiendo con la música: quienes la noche de cierre aplaudieron de pie a China Zorrilla, se hubieran despellejado las manos de haberla visto, apenas unas horas antes, bailando el clásico «Zorba el griego» entre Eduardo Blanco y Radu Mihaileanu en el restaurante Puerto Banus. Claro que ya no es Supergirl, y cuando luego el rumano insistió en sacarla a bailar un twist, su reacción fue escandalizarse cómicamente: «¡Pero este hombre se me viene encima, es un tsunami!»

Presentes, entre las visitas, los recién nominados al Goya Oscar Jaenada y Verónica Sánchez («Camarón»), la muy promisoria, y además linda, Deborah Francois, de solo 18 años («L enfant», Palma de Oro en Cannes), María Barranco y Pep Munné («Lifting...»), y el corpulento Armin Rhode (bárbaro thriller bávaro de «Bodas sangrientas»). Este último, de eterno gorrito, habla un español aprendido entre mexicanos en EEUU. «Pero cuando quise aplicarlo en Barcelona, me mataron con el catalán». Zorrilla, Marilina Ross (por el aniversario de «La Raulito»), Moro Anghileri, más linda que en las películas, Leonor Benedetto y Virginia Innocenti encabezaban la lista de celebridades locales.

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