2 de marzo 2006 - 00:00

"Destino final 3"

«Destino final 3» suma a la incoherencia habitual las siempreefectivas catástrofes en juegos mecánicos, pero eso solono logra salvar los innumerables momentos estáticos yaburridos.
«Destino final 3» suma a la incoherencia habitual las siempre efectivas catástrofes en juegos mecánicos, pero eso solo no logra salvar los innumerables momentos estáticos y aburridos.
«Destino Final 3» ( Final Destination 3, EE.UU., 2005, habl. en inglés) Dir.: J. Wong. Int.: M. E. Winstead, R. Merriman, A. Crew, K. Lemche, T. Battle, A. Johnson, S. Easton, C. Lowe, Ch. Simmons.

No hace falta ser psíquico o mentalista para tener la visión del joven James Wong, brillante miembro del equipo creativo de «Los Expedientes X», imaginando una película de terror mtafísico, inteligente y profundo, sobre lo inútil de escapar al destino. Bergman, Leonardo Favio y algunos de los mejores episodios de series como «Dimensión desconocida» y «Alfred Hitchcock Presenta» mostraron todo el potencial del genero fantástico al trabajar sobre el tema.

Lamentablemente, por brillante que pueda haber sido la idea original de Wong, inmediatamente viene a la mente la visión de docenas de ejecutivos degenerando la premisa hasta su expresión mas elemental. Más que «El séptimo sello», esta serie de películas se puede sintetizar con la expresión «el muerto se ríe del degollado». De hecho, si aplicaran este dicho de forma literal, el asunto se volvería peligrosamente intelectual.

Las dos películas anteriores partían de tragedias creíbles -un accidente aéreo, un choque en cadena en una autopista- para luego dedicarse a liquidar sistemáticamente sin ton ni son a los afortunados que, gracias a una rara premonición, escaparon del accidente a ultimo minuto. Esta vez, de modo más original y disparatado, la tragedia es un desastre en la montaña rusa al mejor estilo del cine catástrofe de los '70.

El director y guionista James Wong logró escapar de la primera secuela, pero igual que sus personajes, no logró escapar a su «Destino Final». Al menos, aceptando lo inevitable, se tomó el asunto con más humor, delirio y sin preocuparse mucho por simular un tono de terror serio.

Empezando por la escena de culto con montaña rusa fuera de control, los bizarros accidentes que siguen no sólo mantienen la caprichosa línea ilógica de antes, sino que ahora también incluyen espadas samurais, camas solares asesinas, camiones criminales sin chofer visible (algo que luego no genera ningún tipo de investigación policial) y caballos desbocados que relinchan largamente en kermeses estudiantiles. Son momentos aislados divertidos y a veces generosos en gore, pero en el medio hay tantas escenas estáticas y aburridas que piden un control remoto a gritos para poder adelantar o darle un buen zapping a los momentos muertos.

De todos modos, se supone que nadie podría esperar nada de
«Destino Final 3». Al menos, los fans de las catástrofes en juegos mecánicos se regocijarán con este nuevo terror en la montaña rusa.

Dejá tu comentario

Te puede interesar