Nina Peloso
en el aire, en
brazos de un
«soñador»:
repetidas
imágenes en
la TV de hoy,
que superan
de lejos los
tiempos de
Mauro Viale
con
Samantha y
Natalia.
¿Qué dirán los actores que quieren actuar? ¿Les bastará con tener pantalla sólo en el circo de Susana Giménez? A sólo dos días de la competencia fuerte que inició la batalla del año entre «Gran hermano» y «Bailando por un sueño» (el lunes ganó el reality, el martes lo hizo Marcelo Tinelli), lo que deja la TV de prime time es un catálogo homogéneo confeccionado por los 30 famosos de «Showmatch», anónimos surgidos del reality de «Telefé» que devienen «mediáticos» y programas satélite que hablan de Tinelli y de «Gran hermano», ya no sólo «RSM» («América») o «Bendita TV» («Canal 9») sino también Chiche Gelblung o hasta el presunto programa periodístico «La cornisa». Para alternar, también se vio el martes un encuentro entre Susana Giménez y Moria Casán, un informe sobre «las lolas de Graciela Alfano» o la peculiar cobertura de las inundaciones en Buenos Aires.
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Con la insistente copia y el creciente contraste con la oferta en cable, el prime time de los canales de aire sólo puede jactarse de tener una ficción («Son de fierro» de «Canal 13») o «Mujeres asesinas» los miércoles, cuando el año pasado «Canal 9» ofrecía tres ficciones en horario central y «Telefé» tenía «Montecristo», «Los simuladores» o «Hermanos y detectives», entre otros.
Si bien en «Telefé» están armando el lanzamiento de la comedia nocturna con Miguel Angel Rodríguez, «El capo» (reúne buenos actores como Roberto Carnaghi o Claudia Lapacó pero también Luisana Lopilato), el alto rating de «Gran hermano» determina que la tira sobre la mafia inspirada en «Los Soprano» llegará tras el cierre del reality. Pero el panorama no cambiará demasiado pues a la modalidad de escándalo entre famosos que bailan por un sueño se sumarán varios programas que consisten simplemente en mostrar castings televisados. Jorge Guinzburg y Ricky Pashkus piensan en producir la comedia musical para teatro «Hairspray», que había tenido a John Travolta como protagonista, y quieren grabar las instancias del casting para TV. En «Canal 9» están convocando a gente de todo el país para convertirse en la nueva promesa del folclore argentino mientras en «Canal 7» lanzarán «Aquí podemos hacerlo», donde Pepe Cibrián evaluará a aspirantes para una comedia musical. Resultado: más anónimos, menos talento.
Con este panorama, un zapping por la televisión del martes exhibía a una sonriente Nina Peloso, luciendo boa de plumas pero también un cartel del fallecido maestro Fuentealba.
Envalentonada ante un sorprendido Tinelli (acompañada por 600 piqueteros en el estudio) aseguró que Raúl Castells bailaba tan mal como el conductor, quien con ese show midió 30 puntos de rating y un pico de casi 40 cuando llegó la piquetera. Si bien agradó
Peloso (al jurado) con su baile de música disco, no advirtió la experta en chamamé que, con la amenaza de hacer un piquete si perdía el concurso , sólo banalizaba la reivindicación de los cortes de rutas y calles como modalidad de protesta.
En «Telefé» se emitía el debate sobre «Gran hermano» con una nueva contradicción de Jorge Rial (ideal para «TVR») quien se había jactado al mediodía de no necesitar el escándalo (como Tinelli) para ganarle a «Bailando por un sueño». Esa noche sin embargo, el debate tuvo a dos participantes peleando durante todo el programa. Pero si la TV puede cambiar horarios y días, ¿por qué no pueden cambiar de opinión sus hacedores?
Más temprano, Susana Giménez había dejado el circo de famosos para protagonizar otro circo, con Moria Casán como invitada y 20.4 puntos que superaron a «Son de fierro» (19.1). Casán habló de « meteoritos de la Guerra de las Galaxias» por Silvia Suller; reconoció estar acostumbrada a mantener a sus «muchachos», con lo que Giménez hizo coincidió; dijo «Vos y yo somos first, por eso nunca nos peleamos» en alusión a Carmen Barbieri y cerró con «Hoy hay mucho lumpen en el medio, todo es caníbal se terminó la estelaridad».
En «América», Luis Majul en «La cornisa» disertaba con Luis Ventura sobre el rating en la TV en un ciclo que originariamente era periodístico pero que a dos meses de las elecciones pasa más tiempo preguntándole a su invitado si la TV es un negocio. Y Chiche Gelblung en «Canal 9» se jactaba -con razónde ser ideólogo de la TV al que siempre critican pero después copian. Mostraba un informe sobre «Las lolas de Graciela Alfano», a propósito de su desliz en «Bailando por un sueño» y recordaba que él la había tenido con «ambas lolas al descubierto» en una danza hot con Matías-Alé. «Inventamos las cirugíasen cámara, los programas para bajar de peso, ayer vi que hacían un examen de orina, todo eso, me alegro, ya lo hicimos», concluyó.
Ante semejante oferta en la TV (se resumió tan sólo una noche), los noticieros consiguieron alto rating por la noticia del día: el temporal. Todos los canales tienen su informativo entre las 19 y 21, con lo que cubrieron el diluvio en vivo, pero sorprendieron los casos de «TN» y «Canal 7» (su noticiero va de 21 a 22). «TN» seguía alarmando con imágenes de inundación cuando las calles ya podían transitarse con aceptable normalidad y a la medianoche continuaban insistiendo en «la buena labor de nuestro camarógrafo que se metió en el río». Más allá de esos méritos, hubiera sido bueno aclarar -por tratarse de una cadena que transmite en vivo-cuál era el estado de situación a cada hora para evitar la paranoia de quienes veían «el río» en TV, cuando las calles ya estaban transitables.
El caso de «Canal 7» también resultó peculiar. Titulaban «Buenos Aires bajo el agua», lo que viniendo del canal estatal tiene una doble interpretación, pues dejaba claro que el caos por las inundaciones y el tráfico era absoluta responsabilidad de Jorge Telerman, que compite con el candidato del Gobierno, Daniel Filmus. Fuerte contraste también con los carteles callejeros que, hasta antes del temporal, rezaban: «Telerman, el que más hizo en el menor tiempo». Más material para «TVR».
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