"El árbol negro": singular film sobre la cosmogonía quom

Espectáculos

Dicen los viejos que en lejanos tiempos la tierra estaba arriba, el cielo abajo, y un enorme árbol los unía, con las raíces entre los muertos y la copa entre las nubes. Será que las cosas después se dieron vuelta. Esa extraña cosmogonía, en cuya génesis tuvo protagonismo el fuego, nos introduce en el mundo de una comunidad quom de Formosa, en un paisaje a veces árido, lastimosamente pobre, y a veces fascinante, casi mágico. Y lo que vemos resulta a veces algo propio de estos tiempos, y a veces algo también casi mágico. Porque la comunidad vive tan precariamente, y con tanto peligro de ser avasallada por usurpadores, y ese árbol todavía está en algún lado y quien lo encuentre conocerá sus poderes, hablará con los pájaros, acallará las amenazas y las maldiciones.

Hay una serie de asambleas tribales y sentadas junto a la ruta, formas antiguas y actuales de defender lo propio. Hay además un joven, que participa en la lucha concreta pero también se sumerge en el mito. Todos son seres calmos, fuertes, y saben, quizás, algo que solo ellos pueden saber. Así es esta historia, entre ficcional y documental, que para el espectador ajeno entremezcla cosmogonía, antropología, etnología, reclamo social por los desprotegidos, registro de los cambios introducidos por el progreso, magia y otras cosas, y en todo tiene poesía. Película singular, y hermosa, beneficiada por la exquisita fotografía de Cobi Migliora y la lucidez narrativa de los realizadores, Máximo Ciambella y Damián Colluccio, nombre que, aún cuando no haya parentesco, remite al del insigne investigador Félix Colluccio, el de “Folklore de las Américas” y otros libros que hoy pocos leen, así como pocos buscan el árbol de esta historia.

“El árbol negro” (Argentina, 2018). Dir.: M. Ciambella y D. Coluccio; Int.: M. Barrios, V. Suárez. (Cine.Ar.Play).

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario