Basada en un relato breve de La larga noche que atraviesa el Expreso Polar no es la del sueño sino la de la duermevela, más ambigua, más fantástica, por lo que combina de real e imaginario. También así lo hace el film, compaginando movimiento de actores con animación digital en una técnica novedosa, denominada CGI ( Computer Graphics Imaginery). Por fortuna, ese procedimiento no es arrogante protagonista, sino que sirve para sostener, estéticamente, la ambigüedad onírica que se ha buscado.
La historia refiere aquel momento en el que todo chico desconfía de la existencia de Papá Noel, y a través de una fábula optimista termina verificándola. Por la puerta de su casa pasa tronando, sobre la nieve, el expreso que lo llevará al Polo Norte; allí, entre los elfos, lo verá cara a cara. Si llegara a ser más afortunado aun, podría ser el elegido para recibir el primer regalo de Navidad de manos del Gran Viejo. De vuelta a casa, junto a unos padres que sólo finger creer para que no se pierda la magia, tal vez él retenga entre las manos un testimonio real de su viaje fantástico. Hermosa parábola, la misma que tanto amaba
El diseño artístico del film obtiene un cromatismo ideal, en especial en los tonos de los interiores del tren, casi a la manera de los nostálgicos cuadros de
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