Fallecido el viernes de un paro cardiorrespiratorio, el actor Carlos Calvo fue despedido el sábado en Pilar en íntima ceremonia. Había alcanzado el éxito a los 27 años, durante 30 gozó del cariño y los aplausos del público, pero los últimos 10 fueron de angustiante lucha contra las secuelas de un ataque cerebral. Porteño, criado en San Antonio de Padua, Calvo hizo su carrera desde adolescente en teatro y televisión, fue un joven desnudo en “La lección de anatomía”, un caballo en “Equus”, figura de reparto en diversas obras de Miguel Bebán, Alfredo Alcón, Irma Córdoba y Aída Luz, hasta que al fin tuvo su consagración como el Cholo Minelli, el hijo de “El Rafa” que hacía Alberto de Mendoza por Canal 9.
En ceremonia íntima despidieron al actor Carlos Calvo
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La intimidad como territorio de descubrimiento
A partir de ahí, galán y comediante, todo fue en ascenso, con “Amigos son los amigos” y “R.R.D.T.” a la cabeza de sus mejores éxitos. En el recuerdo del público y de las boleterías se anotan además unas cuantas piezas teatrales, como “La pulga en la oreja”, dirigido por China Zorrilla, “Mamá”, con Luisina Brando y “Extraña pareja”, con Ricardo Darin. En cine, sobre varios pasatiempos, se destaca “Adiós, Roberto”, curioso planteo de sinceramiento sexual con guión de Lito Espinosa, dirigido por Enrique Dawi.
En 1999 debió superar un primer ACV. En 2006 él y Andrea Bonelli fueron nominados al Martin Fierro por la telecomedia “Amo de casa”. Después vino otra de amplio elenco, “Mujeres de nadie”, donde encarnaba al doctor Porta. En 2010 llegó el segundo ACV, más grave, pero también surgió una historia de amor que merecería llegar al cine: Carina Galucci, que ya entonces era su ex mujer, volvió junto a él, y a lo largo de diez años le dedicó casi todo su tiempo, vigiló sus tratamientos, lo llevó adonde hiciera falta. La acompañaban los dos hijos del matrimonio, así como el productor Javier Faroni y otros buenos amigos del artista.
P. S.




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