ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

8 de junio 2026 - 13:35

Entre el ajuste y el aplauso: ¿por qué los musicales llenan la calle Corrientes y están protagonizados por elencos numerosos de chicos?

“Billy Elliot”, “Annie” y “Charlie y la fábrica de chocolate” cuentan con personajes que sueñan con escapar de las limitaciones que les impone su realidad, lo que genera identificación en la coyntura de hoy. La Broadway argentina que desafía la crisis presenta musicales que agotan entradas y tienen a amplios grupos de chicos en sus elencos.

ver más

En “Annie” hipnotizan a la platea la encantadora protagonista y su vínculo con las huerfanitas. La picardía de Lizzy Tagliani, la ternura de Miguel Angel Rodríguez y la calidez de Julieta Nahir Calvo completan la sólida propuesta.  

En tiempos en que muchos ajustan gastos para llegar a fin de mes se vive esta paradoja de comedias musicales que presentan una de sus temporadas más ambiciosas y convocantes. Mientras la economía condiciona el consumo cotidiano, producciones cada vez más costosas como las mencionadas además de “Hairspray”, “Rocky” o “Anastasia” convocan miles de espectadores y consolidan una temporada inédita para el teatro musical porteño.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

No es casual que “Billy Elliot”, “Annie” y “Charlie y la fábrica de chocolate”, cuenten con personajes que sueñan con escapar de las limitaciones que les impone su realidad generando una identificación que resulta especialmente poderosa en la coyntura de hoy.

Esta paradoja no es exclusiva del teatro: aún en contextos de dificultades económicas, los espectáculos masivos siguen convocando público, impulsados por la búsqueda de experiencias, la financiación en cuotas y la concentración del consumo cultural en ciertos sectores urbanos. La Broadway argentina que desafía la crisis presenta musicales que agotan entradas y tienen a amplios grupos de chicos en sus elencos.

Carlos Rottemberg, uno de los productores de “Charlie”, dijo a Ambito: “Tanto en Matilda como en School trabajamos con chicos. Organizados por las disposiciones de Minoridad, esta vez tenemos cuatro equipos de chicos (en las dos primeras fueron tres), lo que nos permite realizar hasta tres funciones diarias (que ya arrancan este próximo sábado 13 y también en feriados como el 9 de julio). El hecho de contar con un equipo de producción infantil, paralelo al de adultos, simplifica los requerimientos que la edad impone. La organización está comandada por docentes especializados en la contención que los chicos merecen. Las experiencias anteriores y vuelve a pasar ahora, es de enorme camaradería con las familias y entre ellas, a medida que se frecuentan. Anoche, en la cena post estreno, todos los padres comieron juntos espontáneamente”.

Estas son algunas razones más que explican por qué los musicales con chicos resultan convocantes:

Se trata de historias de superación que conectan con todas las edades. Los protagonistas infantiles suelen encarnar sueños, rebeldía e inocencia. Billy Elliot lucha por bailar, Charlie por escapar de la pobreza y Annie por encontrar una familia. Son relatos esperanzadores y luminosos que funcionan en contextos difíciles.

En el caso de “Annie”, hipnotizan a la platea la encantadora protagonista (encarnada por las tres actrices Emma García Torrecilla, Paloma Leila Coso Ferro y Loana Muriel Martínez) y su vínculo entrañable con las huerfanitas que regalan bellas canciones y coreografías. La picardía y desparpajo de Lizzy Tagliani como la beoda Miss Hannigan, la villana y directora del orfanato que ofrece los mejores guiños a los adultos, la ternura con la que compone Miguel Angel Rodríguez al multimillonario Oliver Warbucks y Julieta Nahir Calvo como la dulce asistente del millonario que al final regala una emocionante versión a capella junto a Annie del leitmotiv musical “Tomorrow”, considerada el gran himno del musical.

Los musicales protagonizados por chicos atraen un público multitarget que abarca un rango etario amplio , lo que constituye una ventaja clave para el negocio. Estos musicales generan identificación y emoción e interpelan al espectador. Ver a chicos enfrentando desafíos adultos produce un efecto emocional potente. El espectador no solo sigue la historia desde las fibras emotivas sino que suele admirarse por el talento de los jóvenes artistas sobre el escenario. Hay algo fascinante en ver a chicos cantar, bailar y actuar con nivel profesional. El público no deja de preguntarse cómo un elenco tan joven puede sostener semejante exigencia escénica.

Estamos frente a títulos internacionales probados y grandes licencias que llegan a Buenos Aires luego de su paso por Broadway o el West End de Londres que son éxitos globales con protagonistas infantiles o juveniles.

En cuanto a “Charlie”, luego de su primera semana de presentaciones, finalizada anoche, surge un dato revelador: llegará a la función de prensa de mañana con casi 40.000 entradas vendidas. “O sea, cuando aún no llegó la masividad de su difusión, la audiencia la eligió. No tengo dudas que las 500.000 personas que vieron “Matilda”, “School of Rock” y “La Sirenita” oficiaron de aval para esta largada que superó cualquier expectativa nuestra, en un año con mayor retracción de consumo, mayor competencia en el género y nada menos que un Mundial de fútbol. Así sorprende el teatro, para un lado o para el otro”, analizó Rottemberg.

Últimas noticias

Te puede interesar

Otras noticias