Fans acampan 48 horas para ver desde hoy a U2

Espectáculos

Con algunos letreros de escasa autoestima como «Thank you for coming to the end of the world» («Gracias por venir al fin del mundo»), muchos de los espectadores que esta noche irán a ver a la banda irlandesa U2 en su primer recital, empezaron a hacer la cola desde el lunes a la noche a las puertas de River. Más allá de la obvia reflexión acerca de la cantidad de tiempo ocioso que hoy tienen algunos jóvenes, como para pasar casi 48 horas entumeciéndose en la calle, inquieta que esa espera no esté únicamente motivada por el fanatismo sino por la inseguridad.

Si bien el perfil de público de U2 es más «cool» que el de los Rolling Stones, los episodios vividos en River la semana pasada, donde a muchos espectadores pacíficos se les arrebató la entrada de sus manos, mientras otros no pudieron entrar a tiempo al estadio y hoy están haciendo juicio, motivan ahora estas precauciones casi sacrificiales. Mientras otros, claro, continuaban turnándose bajo las ventanas del hotel Four Seasons, a la espera de un nuevo saludo o una nueva aparición de Bono en vivo en la calle.

Los primeros «fans» en River, muchos de ellos con carpas, no eran sólo argentinos sino que también se detectó la presencia de españoles, colombianos, chilenos, brasileños y hasta algunos ingleses. En ciertos casos, seguidores que «repetían» la experiencia, ya que la banda liderada por Bono ya actuó en Santiago y en Rio de Janeiro.

La producción de
Daniel Grinbank, sobre quien recayeron todas las iras la semana pasada tras los incidentes por partida doble con los Rolling, comunicó ayer nuevas medidas de organización y seguridad que serán puestas en práctica hoy y mañana. En principio, las puertas del estadio se abrirán a las 15, dos horas antes que hace siete días, y el telonero Franz Ferdinand arrancará a las 20.

Los cortes de calles, más amplios, dejarían más campo de movimiento a las fuerzas policiales. Udaondo estará cortada desde Ricchieri hasta el puente Labruna y se bloqueará, también, la bajada de Lugones que desemboca en esta avenida. También se cortará el tránsito en la intersección de Monroe y Figueroa Alcorta, y no se permitirá la circulación de autos por esa avenida.

Tal como ocurre cuando hay fútbol, se realizará un corte perimetral del barrio, que afectará la intersección de Libertador con Hernandez, Barllari, Tegucigalpa y Quinteros, y la intersección de Monroe con Puerto Principe, Sáenz Valiente, Sargento Romero y Basavilbaso.

En lo que respecta al operativo policial, la organización comunicó que ha solicitado la implantación de un servicio bajo el régimen de Policía Adicional, que afectará todo lo que respecta con las inmediaciones, adyacencias e ingreso al estadio. La presencia policial estaráreforzada en el vallado perimetral, y será la policía quien chequee que los espectadores posean su entrada al momento de ingresar al estadio. Al mismo tiempo, se realizará el cacheo previo ingreso. El comisario a cargo del operativo
Alberto Clarke, de la seccional 51, dijo ayer a la prensa que reforzará la presencia de efectivos hasta un número de 500.

Se dispuso la presencia, a diferencia de la semana pasada, de diferentes brigadas para el chequeo de posibles falsificaciones de entradas, y la actuación de Defensa Civil y Guardia Urbana para el control de la venta de alcohol, que está prohibido. Finalmente, se dijo que se han hecho mejoras al estadio consistentes en elevar la cantidad de metros de salida y la implementación de nuevas salidas de emergencia.

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