Francia: imponen a plataformas invertir en ficciones locales

Espectáculos

Francia anunció ayer que las plataformas de distribución de contenidos por streaming como Netflix, Amazon Prime Video y otras, deberán invertir entre 20% y 25% de su facturación en ese país en la producción de contenidos locales. La noticia la dio a conocer la ministra de Cultura, Roselyne Bachelot, en una entrevista al diario “Les Échos”. Esta normativa se incluirá en una nueva ley sobre contenidos audiovisuales que prepara el Ejecutivo francés y que ha sido defendida por la ministra como “revolucionaria”. A cambio de la inversión en contenidos franceses o europeos, las plataformas tendrán un régimen más flexible para programar películas que acaben de estrenarse en salas de cine en un plazo más corto del fijado actualmente, de 36 meses. “Si no hay un acuerdo, el Estado asumirá sus responsabilidades. Nos preocupamos de que haya un tratamiento justo entre plataformas y cadenas de televisión tradicionales”, agregó Bachelot al diario económico.

La ministra, alineada en una consecuente política proteccionista francesa, comparó la importancia de esta medida con la ley sobre la venta de libros de 1981 que, para proteger a los pequeños libreros ante la expansión de las grandes superficies, fijó un precio único en todo el país con una posibilidad de descuento de no más del 5%. A mediados de esa década, el famoso antecesor de Bachelot, Jack Lang, ministro de Cultura de François Mitterand, estableció por primera vez en la entonces televisión de aire la llamada “cuota de pantalla”, por la cual se establecía un tope de material audiovisual estadounidense en relación a los contenidos locales, lo que desató una guerra con la Asociación de Productores Cinematográficos de los EE.UU. (MPAA), presidida por Jack Valenti.

La noticia conocida ayer en Francia tendrá seguramente repercusiones en nuestro país, porque algo parecido, no idéntico, le solicitaron a Luis Puenzo, presidente del INCAA, las diversas asociaciones y sindicatos cinematográficos cuando se declaró la pandemia por coronavirus. Concretamente, que el impuesto al cine que pagaba el espectador con su entrada se trasladara a lo que paga en el abono a las plataformas. La diferencia está en que Francia gravará directamente a la plataforma, no al consumidor, y que en nuestro país dichas plataformas pagan a la AFIP 21% de IVA (el medio cinematográfico, en tal dirección, también clamó para que la mitad de ese impuesto se derivara al Fondo de Fomento al Cine).

En febrero de este año, antes de declararse la pandemia, el CEO de Netflix, Reed Hastings, visitó Buenos Aires para acompañar el lanzamiento de algunas producciones, y también mantuvo reuniones con Puenzo y funcionarios de Cultura en los que se le planteó la posibilidad de extender a los abonos de las plataformas el impuesto que los espectadores pagan al cine, aunque más tarde, ya en cuarentena, el titular del INCAA dijo que “no en la emergencia. No es éste el momento para impulsar la idea”. También se mencionó un posible impuesto de 10% que se aplicaría en forma directa a la plataforma, aunque siempre “después de la pandemia”, y que inevitablemente recaería sobre el abonado.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario