Varios fuegos habían sido secuestrados en la puerta pero hubo algunos entusiastas que zafaron y, una vez dentro, en medio del hacinamiento, encendieron las bengalas. El repudio de los presentes fue generalizado, pero estos individuos, indiferentes en extremo a la sensibilidad social que de un día para otro condenó las bengalas en recitales y fiestas, fueron insultados y repudiados. Les arrojaban lo que tuvierana mano, botellas plásticasy latas de energizantes, en clara señal de desaprobación.
Más allá del cacheo en los ingresos,
Lo realmente novedoso fue la total prohibición de venta de alcohol, con lo que los presentes saciaban sus vicios con agua mineral, energizantes y otros estimulantes omnipresentes en este tipo de fiestas. Pese al reciente caso del joven que murió el jueves tras aspirar un spray utilizado para aliviar dolores musculares, se volvió a ver la droga que se consume aspirando una tela impregnada de « lanza perfumi». Del mismo modo que el joven al que mató esa larga aspiración, fueron cientos quienes inhalaban el lanza perfumi de sus remeras o pañuelos.
La fiesta abrió a las 15, con un cielo siempre amenazante pero benevolente, y tuvo al al DJ argentino
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