6 de septiembre 2007 - 00:00
"La Argentina no sabe explotar su turismo cultural"
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La intimidad como territorio de descubrimiento
El español
Lluís Bonet y
el argentino
Héctor
Schargorodsky,
dos de los
especialistas
reunidos en el
II Encuentro
Internacional
sobre
Economía de
las Artes del
Espectáculo,
que concluye
hoy en la
Facultad de
Ciencias
Económicas.
P.: ¿Por qué se han deteriorado tanto las subvenciones a la actividad cultural en los últimos años?
H.S.: El teatro en la Argentina es una actividad que está bastante subvencionada por el Estado, lo que pasa es que los volúmenes de subvención aquí son muy pequeños, a diferencia de Europa. Quiero decir acá hay un Instituto Nacional del Teatro, que financia proyectos en las provincias, la Ciudad de Buenos Aires tiene su Proteatro que financia también, el teatro comercial tiene desgravaciones impositivas en ciertos casos... Es decir, que hay una mirada económica por parte del Estado, lo que pasa es que ésta podría ser mucho más eficaz de lo que es, y si no se está ayudando a que el sector teatral se desarrolle económicamente es porque no se ha hecho un estudio serio al respecto.
L.B.: Nuestra labor, entonces, es forzar un análisis en profundidad sobre los efectos reales y no sobre la retórica. La administración pública no solo consiste en subvencionar la actividad cultural; se pueden hacer muchísimas más cosas para apoyarla. El teatro, por ejemplo, aporta un lugar de respuestas, de goce, de catarsis colectiva, y para que ese aporte funcione, hay que ser consciente de quiénes son los agentes involucrados, qué necesidades reales tienen, qué son capaces de hacer y cómo los forzamos a mejorar. La idea es preparar profesionales que luego sean capaces de programar mejor, de hacer una buena campaña de comunicación y marketing de llevar bien la parte financiera de los espectáculos para sacar el máximo provecho de los recursos existentes.
H.S.: Nosotros formamos gerentes para el mundo del espectáculo. Es la quinta promoción de la UBA que está cursando este posgrado y yo creo que esa gente está empezando a transformar la realidad laboral del sector.
P.: Muchas veces se mide la eficacia de una actividad cultural respaldada por el Estado evaluándola en términos empresariales. ¿Eso es correcto?
L.B.: El sector privado sabe perfectamente que si no invierte en investigación y desarrollo termina por no ser competitivo. Con la actividad cultural sucede lo mismo, si usted no favorece espacios para el desarrollo de la creatividad ¿cómo puede ser competitivo en este mundo global? Le doy un ejemplo, Alemania tiene salarios altos y un euro por las nubes, pero mantiene una altísima capacidad exportadora por que produce cosas de enorme calidad e innovación y eso se lo pagan. ¿La Argentina qué quiere? ¿Ser un país que compita con China con los mínimos salarios chinos o hacer un producto de calidad con un precio que la gente esté dispuesta a pagar? Volviendo al tema cultura,esto no quiere decir que haya que subvencionarlo todo de cualquier forma. Uno debe tener claro cuáles son los ámbitos en los que la Argentina es capaz de aportar a la sociedad humana valores de calidad y productos de excelencia.
P.: El problema es que los valores culturales parecen intangibles.
L.B.: Los valores intangibles son importantísimos y el sector cultural nos aporta numerosos ejemplos al respecto. Si yo permito que esos edificios fantásticos del centro de Buenos Aires se destruyan, no cuido mi patrimonio y todo lo que caracteriza a esta ciudad y la hace absolutamente distinta a otras del mundo, se perderá. ¿Qué capacidad tendrá entonces para atraer al turismo? El turista no viene a ver una ciudad igualita a aquella originaria sino a dejarse seducir por otra muy distinta. Ayer mismo los invitados a este Encuentro paseábamos por la calle Corrientes. Fue entrar a las librerías, ver lo que se está ofreciendo los teatros... eso tiene un valor intangible enorme y es una marca de la cultura argentina. Son cosas impagables que hacen que uno quiera quedarse en Buenos Aires.
P.: ¿Y cómo podría aprovecharse más este atractivo?
L.B.: Haciendo una buena campaña de difusión de esa realidad. A nosotros los europeos hoy nos resulta muy barato venir a la Argentina, podría haber un fluido turístico muy superior. Pero esta ciudad no está haciendo una estrategia de turismo cultural. Entonces ¿qué es lo que se cuenta de la Argentina en el mundo. ¿Se cuenta esta vitalidad cultural u otras cosas? Al no invertir en producción cultural se está desaprovechando el gran potencial de este país.
H.S.: Para la economía, la cultura es todavía un campo experimental con muchos factores para analizar. No es fácil sintetizar cuestiones tan complejas, pero le cuento que una vez terminadas las exposiciones, seguiremos debatiendo a puertas cerradas con nueve expertos más, provenientes de Chile, Colombia y Uruguay. El debate promete ser interesantísimo y será publicado aquí y en Barcelona.
Entrevista de Patricia Espinosa




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