19 de octubre 2010 - 12:13
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Un ícono de ladrillos rojos sobre la calle 23.
El célebre edificio de doce plantas de altura se convirtió en hotel en 1905, una época en la que el barrio de Chelsea, en Manhattan, era el centro de la vida bohemia y teatral de la ciudad.
"Gracias a su larga lista de famosos residentes y huéspedes, el hotel tiene una historia bastante ornamentada, tanto por haber alojado el nacimiento del arte moderno como por haber sido el hogar del mal comportamiento", explica la página web del propio hotel.
Durante una temporada, el cantautor estadounidense Bob Dylan vivió en ese hotel, donde escribió numerosas canciones, y además el pintor Andy Warhol, padre del Pop Art, grabó allí una película de cine experimental llamada "Chelsea Girls".
Entre los rumores que ha provocado que el icónico edificio tenga un aire de mito se encuentran que allí murió de congestión alcohólica en 1953 el escritor galés Dylan Thomas o que uno de los componentes del grupo de punk inglés Sex Pistols, Sid Vicious, apuñaló a su novia en una de las habitaciones en 1978.
El edificio, situado en la calle 23, cuenta con más de 18.000 metros cuadrados y alberga además del hotel y los apartamentos, el restaurante de comida española "El Quijote" y una famosa tienda de guitarras.



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