20 de marzo 2008 - 00:00

Los zombies sobreviven a todos

«Diario de los muertos» («Diary of the dead», EEUU, 2007, habl. en ingles) Dir.:George A. Romero Int.: Michelle Morgan, Joshua Close, Shawn Roberts, Amy Ciupak Lalonde, Joe Dinicol, Scott Wentworth, Philip Riccio, Chris Violette, Tatiana Maslany.

En 1968, George A. Romero reinventó el cine de terror con su film de culto «Night Of The Living Dead» («La noche de los muertos vivientes»), clásico que a pesar de su distribución limitada cambió totalmente los niveles de horror gráfico que podían mostrarse en la pantalla grande.

Cuarenta años después, Romero recién puede moverse más cómodamente dentro del cine «mainstream», ya que su estilo ha sido tan difundido y copiado como para ser aceptado por el gran público, lo que no implica que «Diario de los muertos» siga siendo un film tan fuerte como los que precedieron a la saga de zombies que tanta fama la dieron al director.

Este quinta entrada en la serie de muertos que reviven con ganas de comerse a los humanos que aún gozan de buena salud, a primera vista parece tener dos puntos en contra. Uno es argumental, y consiste en dar por sentado que la aparición de los zombies ocurre por primera vez en este film, lo que de algún modo lo separa del inicio de la saga, pese a que los detalles sobrenaturales siguen siendo exactamente los mismos. Como tampoco intenta ser una remake de ninguno de los films anteriores, «Diario de los muertos» es un raro espécimen de secuela, lo que no inhibe en modo alguno su eficacia, ya que las masacres que describe generan tanta acción y suspenso como para evitar que este tipo de análisis pueda realizarse durante la proyección.

El otro factor es técnico: por primera vez Romero abandona el celuloide para adaptarse a un formato mas económico, el del video digital, lo que a diferencia de la reciente película de terror «Cloverfield» realizada en el mismo formato está mucho mejor justificado argumentalmente -un estudiante de cine decide captar el holocausto zombie con el equipo con el que rodaba un corto de graduación-, y concebido de tal forma que la acción ocupe el foco principal sin cámaras en mano sobreactuadas que muestren la pantorrilla de un extra-mientras la protagonista es atacada por un monstruo en el extremo opuesto de la pantalla (así es «Cloverfield»).

Con un rodaje de sólo 23 días y un pequeño presupuesto de un par de millones de dólares, Romero logra aterrorizar al público con suspenso constante y algunas escenas más violentas que las de sus films mas audaces. Entre los momentos más memorables hay una secuencia con el primer granjero amish ultraviolento de la historia del cine, una fiesta infantil animada por un payaso con la nariz un poco floja, y una escena realmente tensa con una estudiante volviendo a su casa sin saber en qué estado encontrara a los miembros de su familia.

Las masacres de zombies de Romero ya van para el medio siglo, y sin embargo el director sigue ingeniándoselas para mostrar nuevas maneras de exterminar meurtos vivos. El humor negro y el comentario social siguen ocupando un lugar esencial en medio del terror, y el resultado es tan crudo y potente como para espantar a gente más joven que los muertos vivientes del director.

D.C.

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