20 de marzo 2008 - 00:00

Murió, por eutanasia, novelista Hugo Claus

Bruselas (EFE) - El famoso escritor belga Hugo Claus, autor autodidacta e irreverente y eterno candidato al Nobel de Literatura, murió ayer a los 78 años. Claus sufría el mal de Alzheimer y había pedido que se pusiera fin a su vida de acuerdo con la liberal ley belga de eutanasia. Así se hizo y murió en un hospital de Amberes. Novelista, poeta, dramaturgo, cineasta y pintor, Claus no tuvo ningún tipo de formación artística ni académica, pero aún así fue uno de los mejores autores en lengua flamenca del siglo XX.

Claus nació en 1929 en Brujas. En su adolescencia huyó de su casa para ir al norte de Francia a trabajar como obrero. Tras la Segunda Guerra Mundial se unió al grupo vanguardista Cobra (Copenhague-Bruselas-Amsterdam), entre 1948-51, en el que participó también el pintor belga Pierre Alechinsky junto a otras figuras destacadas. Claus debutó en la literatura en 1948 con la colección de poemas «Registreren» y publicó su primera novela, «De Metsiers», en 1950, una obra escrita en tres semanas tras una apuesta con un editor, y con la que ganó además un premio de literatura. Instalado inicialmente en París, comenzó a partir de entonces una carrera que incluyó incursiones en todo tipo de actividades artísticas, pues a la novela y la poesía se fueron sumando obras y montajes de teatro, guiones cinematográficos y pinturas.

Tras vivir tres años en Roma, donde aprendió técnicas cinematográficas, comenzó en 1959 una serie de largos viajes por EE.UU. (junto a un grupo de amigos que incluía entre otros a Fernando Arrabal e Italo Calvino), Ibiza y otros lugares.

Durante la década de los 70 estuvo casado brevemente con la actriz holandesa Sylvia Kristel, protagonista de «Emmanuelle», con la que tuvo un hijo, Artur, y a pesar de su separación ambos seguían manteniendo una relación cordial.

Su obra más importante fue la novela «La pena de Bélgica», publicada en 1983 y que le supuso un éxito internacional inmediato. La novela narra en un tono irónico y mordaz la vida de la burguesía flamenca durante la ocupación nazi del país en el transcurso de la Segunda Guerra Mundial, entre algunas simpatías de los sectores más conservadores y nacionalistas hacia los invasores.

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