Más
conocidos en
París, donde
viven hace
más de una
década, los
hermanos
Rudi y Nini
Flores
pertenecen a
la generación
de grandes
renovadores
de la música
del litoral
argentino.
«Canto a mi terruño». Rudi (guitarra) y Nini (acordeón) Flores. Con Miguel Angel Encina (contrabajo). (Clásica y Moderna, todos los miércoles).
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Siempre han cultivado el perfil bajo. Cuando llegaron a Buenos Aires desde su Corrientes natal, hace unos 15 años; y también desde que viven en París, desde hace aproximadamente una década. Quizá por eso, Rudi y Nini Flores no ocupan en la consideración de la prensa ni del público el lugar que tienen -con merecimiento, obviamente- Raúl Barboza o el Chango Spasiuk.
Lo cierto es que estos grandes músicos forman parte de la misma generación de artistas que han venido a renovar la música del litoral argentino, a partir de la destreza técnica, de la creatividad, de la renovación sin renunciar a las raíces y, por supuesto, del talento. Este año, los hermanos Flores -hijos, además, del legendario Avelino Flores- grabaron un disco en la Argentina. «Canto a mi terruño» presenta una novedad respecto de trabajos anteriores: la inclusión de un contrabajo y la aparición de Juan Falú como guitarrista invitado (aunque en ambos casos, los datos son imprecisos o incompletos en el arte de tapa), y ahora comenzaron a presentarlo en Clásica y Moderna.
Tras el debut sólo para prensae invitados, desde el miércoles iniciarán un ciclo que les permitirá el contacto con el público. Y cada semana se sumarán invitados especiales: el citado Falú, Liliana Herrero, Hilda Herrera y Guillermo Zarba. Puestos a presentar el nuevo álbum, el repertorio del concierto -extenso, por tratarse de un club de música- incluye prácticamente todos los temas del CD, entre los que hay composiciones propias («Lucero de abril», «El vals de París», «El paisanito», «Paraguayita», etc.) y también de otros autores litoraleños, como la polca «Che trompo arazá» de Herminio Giménez, «Viejo Caá Catí» de Romero Maciel y Albérico Mansilla o el bellísimo chamamé «Soñé que estaba contigo» de Pedrito Montenegro y Mateo Villalba.
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