“No hay Superman en el mundo real”

Espectáculos

Venecia - William Friedkin, el hombre que hizo estremecer de miedo a millones de personas con "El exorcista", mostró ayer su rostro más político en la Mostra de Venecia, donde aseguró que su país, Estados Unidos, "no puede ser la policía del mundo".

Alarmado por cómo está escalando la tensión en el mundo y con los tambores de guerra sonando por el conflicto internacional que se avecina en Siria, Friedkin destacó la vigencia de "Sorcerer" (""El salario del miedo", 1977), la película que ayer se reestrenó restaurada en el certamen italiano. "Es una metáfora de las naciones del mundo que tienen que llevarse bien", aseguró el realizador que cumple 78 años y recoge el León de Oro por su trayectoria.

"Todo el mundo se está amenazando como no lo había visto desde la Segunda Guerra Mundial. Cuando veo a mi país provocando o amenazando a otro siento vergüenza", señaló Friedkin. "Hoy en día sólo se necesita un loco para que ponga fin al mundo tal como lo conocemos", agregó el cineasta.

"No hay un Superman o Batman en el mundo real" que venga a rescatarnos, "tan sólo hay personas normales y corrientes" y la "única solución real es que del mundo salga un nuevo Gandhi o un Martin Luther King" que estén dispuestos a un compromiso. En este sentido, Friedkin reivindicó el papel del cine como vía para contribuir a la paz. Encantado con el reconocimiento en Venecia, Friedkin defendió como propia la película que reestrena en Venecia y que además es uno sus largometrajes favoritos. "Sorcerer" es un thriller sobre unos trabajadores a los que les ofrecen transportar una peligrosa dinamita atravesando una jungla en dos viejos camiones y que contó con un reparto internacional encabezado por Roy Scheider ("Tiburón"), Bruno Cremer y el español Paco Rabal ("Nazarín"). Friedkin aseguró que la película no es un remake del famoso largometraje francés de Henri Georges Clouzot (cuyo título, "El salario del miedo", fue empleado en muchos países como traducción) sino "una nueva versión. Cuando uno hace "Hamlet" no dice que hace un remake, sino una nueva versión y para que así sea tiene que ser "contemporáneo, relevante y original", características que "'Sorcerer' reunió en su momento y sigue conservando", sostuvo.

El realizador, que siempre mantuvo las distancias con los grandes estudios, también arremetió contra su forma de trabajar. "Hoy en día son grandes casinos, y con ello no quiero decir burdeles [haciendo un juego de palabras con el italiano, donde "casino" es "prostíbulo"], sino que allí se hacen grandes apuestas con las películas. Hollywood podría hacer 1.000 películas con lo que gasta sólo en una", comentó.

También dijo que los estudios, al principio. no apostaban por "El Exorcista", que terminó produciendo la Warner, un trabajo en su opinión importante por cómo trata el misterio de la fe y el poder de Cristo. "La fe, aseguró, es un misterio. No hay escritos o pinturas de la época en las que se vea a Jesús. Sus palabras llegaron a nosotros a través de otros. Sabemos más de Jesús después de muerto que en vida y todo eso es parte del misterio de la fe y de eso va 'El Exorcista', del misterio de la fe y de su poder de curar", agregó el realizador, quien reconoció ser un hombre cristiano.

Finalmente, recomendó a los nuevos directores salir de las escuelas de cine y colgar la película editada en casa en Internet. "Nadie puede enseñar cómo hacer cine", dijo convencido el realizador. Y sólo dio un consejo a los aspirantes: "ver todo Hitchcock".
Argentina
El cine argentino inauguró ayer la presencia latinoamericana en la Mostra de Venecia, donde se exhibió "Algunas chicas", de Santiago Palavecino, centrada en la vida de una mujer que tras una crisis matrimonial decide refugiarse en la casa de campo de una amiga, donde el misterio y la realidad se confunden. Esta es la cuarta película de Palavecino (Chacabuco, 1974).

La idea, explicó el director, surgió tras observar a mujeres de su generación, con los 30 ya cumplidos, que "deberían estar en un momento espléndido de la vida y sin embargo están tristes". Eso le recordó la novela de Cesare Pavese, "Entre mujeres solas", que dio a leer a las protagonistas Cecilia Rainero, Agostina López, Agustina Muñoz y Ailín Salas.

"Algunas chicas" es una aproximación al mundo femenino a través del efecto que tuvo en ellas la novela. "El misterio y el aura de la película tiene que ver con un núcleo de lo femenino que las chicas hicieron entrar de alguna forma milagrosa en la película", agregó el director, que debutó hace diez años con "Otra vuelta". Palavecino comenzó este nuevo film viendo actrices, a quien les regalaba la novela. Pero "no regalé más novelas de las cuatro que di a las protagonistas. Es cine 'intuitivo'", dijo.

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