El novelista africano musulmán Abdulrazak Gurnah, nacido en Tanzania pero residente desde joven en el Reino Unido, ganó ayer el premio Nobel de Literatura. De esta forma, la Academia Sueca volvió a confirmar -casi como si se tratara de un juego anual- que los presuntos “favoritos”, desde Murakami a Kundera, desde Margaret Atwood o Javier Marías, gozan del favoritismo de casi todo el mundo, salvo del de la propia Academia. Hasta ayer, en el centenar de plumas más votadas de la agencia Ladbrokes, Gurnah ni siquiera figuraba, y no es la primera vez que eso ocurre.
Nobel literario a Gurnah, crítico del colonialismo
El nuevo as en la manga de la Academia Sueca es un escritor tanzano, residente en Londres, que condena las políticas contra los inmigrantes.
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El autor tanzano, el as en la manga de los suecos, creció en la isla de Zanzíbar pero llegó a Inglaterra como refugiado a finales de la década de 1960. Entre los considerandos de la Academia figura la escritura “empática y sin compromisos de los efectos del colonialismo y el destino de los refugiados atrapados entre culturas y continentes”. En otra parte también afirma que “sus novelas se apartan de las descripciones estereotipadas y abren nuestra mirada a un África culturalmente diversificada y desconocida para muchos en otras partes del mundo”.
Así, la Academia refuerza el valor de aquellos fundamentos políticos que, año tras año, acercan cada vez más el Nobel de Literatura al de la Paz, más allá de que afirme que sólo los valores literarios dan fundamento a sus elecciones.
Gurnah ha publicado una decena de novelas además de libros de cuentos y ensayos. La novela que le dio más fama es “Paradise” (“Paraíso”) de 1984, ambientada en África Oriental durante la Primera Guerra Mundial, y una de las tres que están traducidas al español (ver recuadro). Nacido en 1948, comenzó a escribir a los 21 años en el exilio en Inglaterra, y a pesar de que el suajili es su lengua materna la totalidad de su obra se desarrolló en inglés. En ese sentido, se lo puede comparar con el japonés Kazuo Ishiguro, ganador del Nobel en 2017, que aunque nació en la Japón vivió desde niño en Inglaterra y también escribió en inglés.
Gurnah fue hasta hace poco profesor de literatura inglesa y poscolonial en la Universidad de Kent en Canterbury, y se especializaba en la obra del Nobel de Literatura nigeriano Wole Soyinka y del keniano Ngugi wa Thiong’o. Es el primer autor negro africano que recibe el premio más importante de literatura desde Soyinka en 1986.
“Europa debería recibir a los inmigrantes con compasión y no con alambres de púa”, declaró ayer a la agencia Reuters Gurnah, y agregó que el gobierno británico es “bastante desagradable” con quienes piden asilo. Su obra explora los efectos del imperialismo sobre las personas desarraigadas. Por la mañana, al comunicársele que había ganado el Nobel, dijo que se quedó tan sorprendido que pensó que se trataba de una broma. ““Les parece tan sorprendente que personas procedentes de lugares con realidades difíciles quieran venir a un país que es próspero. ¿Por qué iban a sorprenderse? ¿Quién no querría venir a un país más próspero? Hay una especie de mezquindad en esta respuesta”, insistió el ganador del Nobel en sus primeras declaraciones a la prensa. “Esto se construye de alguna manera como si fuera inmoral, se usa la frase ‘migrante económico’, como si eso fuera algún tipo de delito. Millones de europeos a lo largo de los siglos dejaron sus hogares por esa razón e invadieron el mundo por esa razón”.
Zanzíbar, patria natal del autor, es una isla de amplia diversidad cultural, caracterizada por la trata de esclavos y numerosas formas de opresión bajo diferentes potencias coloniales -portuguesas, indias, árabes, alemanas y británicas- conectadas comercialmente con todo el mundo. Antes de refugiarse en el Reino Unido, Gurnah había estudiado en la Universidad Bayero Kano en Nigeria y desde allí se trasladó a la Universidad de Kent, donde obtuvo su doctorado en 1982. Sus investigaciones se centran en el poscolonialismo y el colonialismo especialmente relacionado con África, el Caribe e India.
Gurnah también es autor de ensayos sobre literatura poscolonial, y fue profesor emérito en el departamento de lengua inglesa de la Universidad de Kent.



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