Miami (EFE).- El escritor cubano Antonio Orlando Rodríguez, ganador de la XI edición del Premio Alfaguara de Novela con su obra «Chiquita», reclamó «una verdadera transformación» política en Cuba porque los cambios económicos no son suficientes. «No pierdo la ilusión ni he perdido la esperanza de que se produzca una verdadera transformación, pero los cambios tan anhelados no pueden ser solo económicos», afirmó el escritor.
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«Lo que necesitamos de verdad es una auténtica transformación en el respeto de los derechos humanos, en la libertad de expresión, de viajar y, en definitiva, una transformación política», señaló. «Sin esa transformación política, los otros cambios no servirán de nada», dijo el flamante ganador del Premio Alfaguara de Novela. «Debemos decidir sobre nuestras vidas como individuos y poder entrar y salir de nuestro país cuando queramos», agregó.
Rodríguez se mostró feliz por el «alto reconocimiento» que le ha supuesto ganar la XI edición del Premio Alfaguara de Novela, que está dotado con 175.000 dólares. «Soy escéptico por naturaleza y no me gustan los premios, pero mi agente literario me obligó a presentarme y la verdad es que se lo agradezco porque ha sido maravilloso. Estoy feliz», declaró el escritor cubano, quien reside en Miami desde hace ocho años.
Antonio Orlando Rodríguez, de 51 años, salió de Cuba hace 17 años y antes de establecerse en Miami vivió en Costa Rica y Colombia. Como residente en Miami se siente cómodo «con el universo de amigos» que ha logrado crear y desde donde sigue inevitablemente al día los últimos acontecimientos en Cuba con el cambio de poder entre los hermanos Castro.
Del premio Alfaguara, Antonio Orlando Rodríguez señaló que lo más importante es que su carrera literaria va a adquirir ahora una nueva dimensión porque conseguirá ser mucho más leído en España y Latinoamérica. Agregó el escritor que la novela ganadora está basada en un hecho real: la vida de la liliputiense cubana Espiridiona Cenda, bailarina y cantante de los teatros de variedades que llegó a Estados Unidos en 1896.
Cenda, que medía tan sólo 71 centímetros de estatura, se convirtió en toda una celebridad artística y era conocida como «la muñeca viviente». « Espiridiona Cenda era una mujer independiente e hizo lo que realmente quería. Es una caso real al que he añadido mi fantasía para recrear una historia fascinante», afirmó el escritor. El ganador, con numerosos libros ya publicados, es experto en literatura infantil y reconocía que las obras que ha escrito para niños le han aportado «la fruición y el gusto por la fantasía» y, también, la habilidad para «atrapar el interés del lector a lo largo de la obra. Mi objetivo es seducir al lector y lograr, como decía Todorov, la suspensión de la credibilidad».
El jurado, presidido por el escritor nicaragüense Sergio Ramírez, destacó que « Chiquita» es «una novela a la vez elegante y llena de vida.
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