Heath Ledger es el nuevo Casanova (con aspecto de seductor contemporáneo) en la película
del director de «Chocolate», el sueco Lasse Hällstrom.
Los Angeles (Especial) - A lo largo de los siglos, el aventurero veneciano Giacomo Casanova continúa representando un problema para mucha gente. En sus tiempos, lo fue para centenares de esposos engañados, y actualmente, lo es para productores, directores y censores.
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Veinte años atrás, cuando Federico Fellini creó una Venecia artificial con aguas de hule negro y flexible y fastuosos palacios reconstruidos, allí donde Donald Sutherland fingía llevar a cabo sus hazañas amatorias, el mayor dolor de cabeza lo tuvo el productor Alberto Grimaldi: la película estuvo a punto de fracasar ya que la voracidad artística de Fellini, tanta como la erótica de su personaje, llevó mucho más allá de los límites un presupuesto que casi estalla.
La nueva versión de la vida de Casanova, dirigida por el sueco hollywoodense Lasse Hällstrom («Chocolate», «Las reglas de la vida»), también tiene sus problemas. En ocasión de su première mundial en septiembre pasado en el Festival de Venecia, la Disney, su propia productora a través de la filial Touchstone, le objetó algunas escenas, con la sugerencia de que las aligerara para el lanzamiento comercial.
Ahora, para su estreno en los Estados Unidos (es uno de los estrenos fuertes de fin de año), la Motion Pictures Association of America le estampó la restrictiva calificación «R», un escalón previo a la «X», con lo cual su explotación se verá mucho más limitada. Hällstrom apeló el fallo y le echó la culpa a los efectos sociales y mediáticos que quedaron en el país tras los sonados escándalos de Bill Clinton con Monica Lewinsky y al pecho al aire de Janet Jackson durante el Super Bowl de 2004. «Esto es un absurdo», se quejó esta semana Hällstrom. «Parece que existe la necesidad de que los medios quieren limpiar la imagen que han dejado estos dos casos, y quienes pagamos el pato somos los creadores de películas inofensivas, como 'Casanova'. Calificar tan restrictivamente este film es la típica estupidez norteamericana. Ya anteriormente, en 'Las reglas de la vida', tuve que cortar varios planos en escenas de amor entre Tobey Maguire y Charlize Theron. Parece que si ciertos movimientos duraran un poquito menos, los mayores de 13 pueden ver el film, pero si se extienden un poco más, ya no pueden. Es una cuestión de tiempo».
La escena más cuestionada de «Casanova» incumbe a una menor, que se escurre debajo de la mesa donde cena el protagonista. «Desgraciadamente», concluyó Hällstrom en sus declaraciones a la prensa, «una teta de Janet Jackson provocó que millones de espectadores se pierdan 'Casanova'». El realizador no contestó, en cambio, cuando se le preguntó si podía revisar su decisión de no aplicarle cortes a la película como para que pueda recibir una calificación más amplia.
El nuevo «Casanova» está interpretado por el australiano Heath Ledger (se lo vio en un papel menor en «Un cambio de vida» y también coprotagoniza ahora la nueva versión de «Los hermanos Grimm») y Sienna Miller, quien encarna a la última mujer de la que se enamora el aventurero y por la cual está dispuesto a abandonar su carrera de libertino. A diferencia de Fellini, Hällstrom eligió un tono de comedia chispeante para su biografía, y además le dio al protagonista rasgos más contemporáneos, como para que su sex appeal pudiera ser más entendido por los públicos actuales. Jeremy Irons, que encarna al Obispo Pucci de la Inquisición, es su contraparte en la película. En la caracterización del personaje, el guión no deja de lado todos las facetas que suelen quedar de lado cuando se lo describe únicamente como un semental: Casanova fue abogado, soldado, mago, escritor, filósofo y atleta. Un perfecto hombre del Renacimiento.
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