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27 de diciembre 2006 - 00:00

Productores contra ley del actor: "Es el fin de la TV"

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La Cámara Argentina de Productoras Independientes (CAPIT) realizará hoy a las 15 una reunión extraordinaria ante la preocupación que suscitó la sanción del decreto-ley del intérprete que impulsó la semana pasada la senadora Cristina Fernández de Kirchner acompañada por una decena de eufóricos actores, entre ellos, Florencia Peña, Paola Krum, Joaquín Furriel, Pablo Echarri, Julieta Díaz y Nicolás Pauls.

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El decreto ley reconoce a los actores el derecho de percibir y administrar los recursos económicos que generan sus presentaciones a nivel local y en el exterior, ante lo que las reacciones de productores no se hicieron esperar. El primero en alzar la voz fue el productor Yair Dori, quien ingresó al mercado argentino asociado con Cris Morena en la crisis de 2001 y lograron éxitos como «Rebelde Way» y «Floricienta».

Dori dijo a este diario: «Es el final para la producción de telenovelas porque ya no se podrá exportar si hay que asumir tan altos costos como propone esta ley». Dori se comunicó durante estos días con Marcelo Tinelli, Adrián Suar y Sebastián Ortega, entre otros productores, y propuso la reunión extraordinaria que hoy evaluará la «amenaza» que -a su entender- genera esta nueva normativa. Con ella se fijará el arancel por la explotación, puesta a disposición interactiva o comunicación al público en cualquier forma, de las interpretaciones actorales.

«Marcelo Tinelli no había tomado real dimensión de lo que esta norma implicaba pero estuvimos conversando y está totalmente de acuerdo en que hay que tratarlo, lo mismo que Pol Ka. Sebastián Ortega suspendió un viaje que tenía y se quedará a la reunión pues advierten que este acuerdo es insólito, inaceptable.

Lástima que por ahora es un tigre sin dientes. Vislumbro que mi empresa deberá irse y trabajará en otros países latinoamericanos pero claro, sin actores argentinos. Lamentaré irme del país», confió Dori.

La Ley del Intérprete para actores (hay otro proyecto llamado Ley del Intérprete pero para músicos) constituía un antiguo reclamo de los artistas, quienes finalmente aplaudieron sonrientes la rúbrica junto a Cristina Kirchner, Alberto Fernández, Enrique Albistur y el ex presidente del Instituto de Cine, Jorge Coscia. «Es una actitud política en un año político. Lo que no entiendo es cómo varios de esos actores exitosos enarbolan esa bandera que finalmente los perjudicará pues afectará negativamente al mercado de la TV», sostuvo Dori.

En cuanto a la «foto» que compartieron actores y miembros del Gobierno, AADI (Asociación Argentina de Intérpretes musicales) salió a felicitar al oficialismo en una solicitada por la ley para los actores y de paso les «recordó» que aguardan con ansias la sanción de la Ley para intérpretes musicales.

Fueron Pepe Soriano y Federico Luppi quienes trajeron el modelo de la Ley del Intérprete que rige en Francia, España y Gran Bretaña, entre otros países europeos, y bregaron por su sanción desde el comienzo. La diferencia radica en la naturaleza de cada mercado: mientras en Europa las producciones logran recuperar la inversión en los países de origen y la exportación es pura ganancia que admiten repartir con los intérpretes, en la Argentina el negocio es bien distinto. Se suele recuperar entre 20% y 30% a nivel local -y en horario central- mientras el otro 80% o 70% se completa -si se tiene éxito- con la exportación de las novelas al exterior.

Carlos Rottemberg expresó: «Esta ley será inviable desde la práctica si se quiere seguir produciendo TV local. Beneficiará sólo a grandes protagonistas pero no llegará al resto de los actores».

No son muchos los actores que logran establecer en sus contratos las ganancias por regalías en el exterior, como Natalia Oreiro o Facundo Arana. La pareja protagónica de «Sos mi vida» tiene buena repercusión en el exterior desde «Muñeca brava» y ha sido asesorada para exigir a los canales la ganancia por la retransmisión en el exterior. Dori apuntó: «Es fácil para los actores pues nunca asumen ningún riesgo. Ellos cobran el mismo cachet aunque la novela fracase pero pretenden ir a medias con la ganancia cuando la ficción resulta exitosa. No puede importarse una ley de Europa donde el mercado es completamente diferente».

Otros productores consultados sostuvieron que las complicaciones aumentan, teniendo en cuenta la creación de esta sociedad de gestión que cobrará por repeticiones -para los actores o bailarines- pero además faculta a cualquier actor a a solicitar la suspensión de una emisión.

«Lo cínico de esta situación es que los intérpretes creen que el negocio internacional es millonario gracias a ellos y no es así. Lo es gracias a quienes invertimos para producir en la Argentina y posicionar la novela local. Para ello corremos un riesgo muy grande, pero el actor cobra igual, aunque se trate de un éxito o un fracaso. Si quieren asumir las ganancias, que se asocien, y también deberán resignarse a las pérdidas», apunta Dori, quien ha cosechado varios éxitos, pero también otros tantos fracasos en «Canal 13», como «Padre coraje», «Hombres de honor», «Mil millones», «Juanita la soltera», «Collar de esmeraldas», «El refugio», etc.

Norberto Gonzalo, Secretario general de Actores, expresó: «No estamos dificultando la producción, estamos a favor; lo único que pedimos es tener el mismo derecho que los músicos y los autores. No creo que esta ley dificulte la producción ni creo que ningún actor esté en condiciones de frenar la emisión de programas en el exterior. Simplemente el actor cede a la Sociedad Argentina de Gestión del Actor Intérprete (SAGAI), el permiso para que recaude en su nombre. Queremos hacer uso de un derecho que tiene 70 años y nunca pudo aplicarse, que consta en el artículo 53 de la ley 11.723.

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