5 de noviembre 2008 - 00:00

"Quantum of Solace"

James Bondsalva algobierno de EvoMorales de unvillano francés(el estupendoMathieuAmalric) en«Quantum ofSolace»,entretenido filmque, como«CasinoRoyale», bebemás en lafuente del cinenegro que en elde la cienciaficción.
James Bond salva al gobierno de Evo Morales de un villano francés (el estupendo Mathieu Amalric) en «Quantum of Solace», entretenido film que, como «Casino Royale», bebe más en la fuente del cine negro que en el de la ciencia ficción.
«Quantum of Solace» (EE.UU.-G. Bretaña, 2008, habl. en inglés) Dir.: M. Foster. Int.: D. Craig, O. Kurylenko,M. Amalric, J. Dench, G. Giannini, G. Arterton.

Créase o no, en esta segunda película de 007 interpretado por Daniel Craig, el agente con licencia para matar salva el gobierno de Evo Morales de un archivillano francés experto en generar golpes de estado en países del tercer mundo. Como James Bond no se nos va a volver psicobolche a esta altura de su existencia, el salvataje lo hace a base de incorrecciones políticas varias, al punto de que la película comienza con Bond y su jefa «M» en tren de iniciar una sesión de torturas a un miembro de la organización enemiga en un oscuro sótano italiano.

Mientras trata de buscar venganza por la muerte de su chica Bond en el film anterior, «Casino Royale», el agente británico forma equipo con una agente boliviana ansiosa por matar al general que exterminó a toda su familia. Como Bond empieza a matar demasiada gente por todo el mundo, incluyendo al guardaespaldas del primer ministro británico durante una velada de ópera en Austria (las muertes de Tosca dan lugar a una secuencia memorable), la implacable «M» (Judi Dench) le corta los víveres y las tarjetas de crédito a su agente. Y éste no tiene más remedio que buscar la ayuda de otro viejo agente, Giancarlo Giannini, que aporta muy buenos momentos actorales a una gran película de esta nueva generación 007. El regreso a las fuentes del cine negro, ya visto en «Casino Royale», continúa aquí con gran precisión, dejando de lado gadgets y elementos propios de la ciencia ficción para elevar la violencia. En cuanto al frío mundo de la política internacional, a los gobiernos de Estados Unidos e Inglaterra no les importa mucho que un millonario demente instigue una dictadura a cambio de una supuesta nueva fuente de petróleo (lo que da lugar a un homenaje a «Goldfinger», pero con chica empetrolada).

Filmada adecuadamente en Chile, la mayor parte de la película transcurre en Bolivia, aunque también hay impactantes persecuciones y tiroteos en Italia y un soberbio duelo de lanchas en Haití. Como en las mejores películas de la serie, los decorados juegan un papel muy importante en «Quantum of Solace», especialmente un desierto boliviano con un hotel ultramoderno donde los acontecimientos se desencadenan hasta un brillante desenlace.

Una mencion especial merece el villano Mathieu Amalric (el de «La escafandra y la mariposa»), un depravado a la altura de los mejores villanos Bond, y un mérito del director alemán Marc Foster es medir su histrionismo para que siempre dé la sensación de que la maldad de este personaje aún puede explotar un poco más.

James Bond salva al gobierno de Evo Morales de un villano francés (el estupendo Mathieu Amalric) en «Quantum of Solace», entretenido film que, como «Casino Royale», bebe más en la fuente del cine negro que en el de la ciencia ficción.

Dejá tu comentario

Te puede interesar