Fernando Botero «engordó» su valor en el mercado y superó el
millón y medio de dólares por una de sus obras.
La última semana significó la confirmación de la euforia en el mercado, que ha superado el nivel récord. En Londres fue el turno de la pintura española, y fue el mago de la luz Joaquín Sorolla quien impuso grandes precios por pequeños bocetos del tamaño de una postal.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Sus valores fluctuaron entre 600.000 y 85 mil dólares, obras menores que no superaban la cota de los 40.000 dólares en los mejores casos. Los pintores seguidores de su temática y estilo también suben de precio, como los casos de Mongrell y de Martínez Cubelles. Estos tres artistas vendieron gran parte de su producción en la Argentina, y de Sorolla se estima que quedan cien obras en el país, aunque en algún momento hubo más de mil. Sudamérica y Cuba eran el mejor mercado para estos artistas que tenían el atractivo de la alegría en sus obras, y que eran el reencuentro con su tierra para los inmigrantes que crecían en estas tierras. La falta de capacidad de compra por parte de los españoles hacía que la mayoría de la obra fuera exportada y en los últimos 40 años volvió a la península. Los remates porteños tenían su gran oferta en estos pintores.
La casa Roldán hace treinta años vendió en la friolera para la época de cien mil dólares una gitana del raro y profundo pintor que fue Isidoro Nonell. La obra había sido de Lola Membrives y a partir de dicha venta los precios de toda la pintura española en nuestro país se multiplicó.
No fue por la avidez de nuestros coleccionistas, sino por los viajes semanales de mercaderes hispanos interesados en recuperar lo que nos habíamos traído aquí décadas antes. También en Nueva York las ventas de cuadros latinos fueron correctas. Se fijaron nuevos récords de Botero y Portinari entre otros y la obra del chileno Matta volvió a ser protagonista, luego de una década de bajos valores. La obra de Eduardo Costantini se vendió en 1,36 millones y la obra gigantesca del Museo Metropolitan en un millón. Las obras con muchos personajes son las más buscadas de Botero por eso el 1,53 millón pagado por su obra hablan de un gran mercado para este colombiano.
Dejá tu comentario