El histórico Boccanegra asumió en 1339, abandonó en 1344, volvió en 1356 y murió en 1363, envenenado, tal como se narra en la escena. En este sentido, y en muchos otros, esta ópera es aleccionadora y vigente. Por lo tanto, estamos ante un drama de ideas, casi filosófico, con las debidas complejidades psicológicas de los implicados en la trama, enmarcados con la música de un