Los Rolling Stones retomaron el denominado No Filter Tour, a lo largo de una noche en la que repasaron varios de sus himnos, y en el marco de un show masivo en el que el fallecido baterista Charlie Watts estuvo muy presente.
Los Rolling Stones retomaron el denominado No Filter Tour, a lo largo de una noche en la que repasaron varios de sus himnos, y en el marco de un show masivo en el que el fallecido baterista Charlie Watts estuvo muy presente.
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La pieza elegida para abrir la noche fue “Street Fighting Man”, a la que le siguió “It´s Only Rock and Roll”, un verdadero clásico del grupo. Fue al final de este tema que Mick Jagger, utilizó el micrófono para dirigirse a la audiencia y despedir a Watts, que falleció el pasado agosto a los 80 años de edad. “Este es nuestro primer concierto que hacemos sin él”, dijo Jagger. “Echaremos mucho de menos a Charlie, dentro y fuera del escenario”, insistió.
Steve Jordan ocupó el lugar de Watts en la batería. Jordan había sido anunciado en agosto como sustituto temporal de Charlie, que inicialmente se pensó que volvería tras necesitar tiempo para recuperarse.
El repertorio de unas 20 canciones mezcló clásicos y títulos nuevos en la gira como "Lilving in a ghost town", fruto del confinamiento; "19th Nervous Breakdown"; o "Little T&A", en la voz de Keith Richards.
Tras cerrar con Junpin’ Jack Flash, la banda volvió y entregó dos himnos más: Sympathy for the devil y (I can’t get no) Satisfaction.
El show, acabó como empezó, Mick Jagger, Keith Richards y Ron Wood abrazados, solos sobre el escenario y de fondo una foto doble de Charlie Watts, ya adulto, con el pelo blanco, elegantemente vestido de traje y con una sonrisa que no puede significar otra cosa más que un signo de aprobación para la banda.
Setlist completo:
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