27 de noviembre 2007 - 00:00

Sepultaron a Enzo Viena

Fueron sepultados ayer en el Panteón de Actores de la Chacarita los restos del actor Enzo Viena, fallecido el domingo a consecuencias de un accidente automovilístico ocurrido en agosto último en autopista 202, a la altura de Savio, que le produjo un derrame cerebral.

Nacido el 16 de febrero de 1933 en Rosario, como Enzo Felipe Viena Candileri, empezó haciendo teatro callejero, se integró luego al Teatro de Arte de su ciudad natal, y en 1952 probó suerte en Buenos Aires, donde a poco entró en la Compañía de Paulina Singerman, saliendo de gira por América en papeles de galán joven.

Hugo del Carril le dio en 1958 el protagónico de «Una cita con la vida», historia de adolescentes donde hizo pareja con Gilda Lousek. Ambos volverían a ser pareja artística en variedad de films románticos y picarescos, y en telenovelas, aunque el mayor éxito lo tuvo junto con María Aurelia Bisutti, haciendo en 1971 la telenovela (y luego film) «Nino».

Para él escribieron, entre otros, Rodolfo Taboada y Norberto Aroldi, dándole patente adoptiva de porteño. Del Carril lo afirmó en «La sentencia», Francisco Mugica lo consagró en «He nacido en Buenos Aires» y «Mi Buenos Aires querido». También lo llamaron Enrique Carreras («40 años de novios», «Del brazo y por la calle», «Vamos a soñar con el amor»), Fernando Siro («Lo prohibido está de moda», «Amor libre», «El salame», papel a cargo de J.C. Altavista, y «El divorcio está de moda»), Hugo Moser, Julio Porter, Fernando Ayala, Leo Fleider, Antonio Román («El sol en el espejo», sobre pieza teatral de Alfonso Paso) y otros calificados autores comerciales, entre ellos Carlos Rinaldi, que le dio su primer protagónico absoluto («Salitre») y su último trabajo en el cine («El diablo metió la pata», 1980, junto con Luis Sandrini, con quien ya había actuado en «Al diablo con este cura»). Para Rinaldi actuó también en la singular «El derecho a la felicidad».

También filmó otra clase de historias con Libertad Leblanc, Telma Tixou, Ethel Rojo y Telma Stefani (el psicodélico-«Natasha», hoy veneradopor amantes del cine bizarro nacional). En teatro se lució especialmente haciendo comedias de Alfonso Paso («Vamos a contar mentiras», «Cómo casarse en siete días») y no hace mucho reemplazó a Víctor Laplace en el papel de Perón, en «Borges y Perón», junto con Duillo Marzio. En julio último había recibido el premio Pablo Podestá.

En televisión, además de «Nino» que lo hizo popular en toda America, se lo recuerda especialmente por sus papeles en «Matrimonios y algo mas», «A mí me pasan todas», «Tres destinos» y «Amigos son los amigos». También lo recuerdan en Perú, donde estuvo trabajando hasta el año pasado, en la serie «Mil oficios».

P.S.

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