Copenhague (EFE).- El director de cine danés Lars Von Trier reconoció el domingo, en una entrevista al diario «Politiken» que atraviesa por una «profunda» crisis artística y que no sabe si volverá a rodar más películas. Von Trier fue ingresado una temporada en el Hospital del Reino de Copenhague la pasada Navidad tras sufrir una aguda depresión, y aunque dice estar ya curado, reconoce que no tiene la misma energía de antes y que duda de que pueda recuperarla para poder trabajar.
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«Supongo que 'Anticristo' será mi próxima película, pero ahora mismo no lo sé. Tras mi crisis, me he quedado tan en blanco como una hoja de papel. Es algo muy extraño para mí, porque siempre he tenido al menos tres proyectos en mi cabeza a la vez», declaró el director danés, de 51 años.
Cofundador del denominado movimiento «Dogma», Von Trier fue considerado en su momento como uno de los creadores más originales del panorama cinematográfico mundial, con películas como «Rompiendo las olas», « Bailarina en la oscuridad» -ambas ganadoras de la Palma de Oro en el Festival de Cannes-, «Los idiotas» y «Dogville».
En la entrevista, el cineasta danés dice sentirse orgulloso de la libertad creativa que le ha proporcionado la productora «Zentropa», de la que es copropietario, y dice que considera a «Dogville» como su mejor película, lo que no compartió el público ni gran parte de la crítica. A ese film, de técnica teatral, le continuó un gran fracaso, «Manderlay».
Y, tal como se pronosticaba, el movimiento Dogma 95, que propone la «naturalidad absoluta a través del empleo de la cámara en mano, la luz no artificial, el no uso de la banda de sonido, tampoco prosperó en el tiempo.
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