Las criptomonedas registran caídas generalizadas este martes. Bitcoin (BTC) apenas se mueve y se mantiene pegado a los u$s83.000, nivel que llegó a perder el lunes. Ethereum (ETH) cede casi un 2% y amenaza con perder los u$s2.500, mientras que el resto de las altcoins acusa pérdidas más pronunciadas, como es el caso de Zcash (-8%), Hyperliquid (-5%) y Solana (-4%).
Los ETF de Bitcoin al contado registraron salidas netas de u$s65,4 millones el lunes. La semana pasada, las salidas netas acumuladas alcanzaron los u$s1.250 millones, el peor dato desde junio. La actividad de estos fondos sigue siendo un termómetro clave del sentimiento institucional, en especial mientras el mercado intenta determinar si la demanda reciente tiene sustento de largo plazo.
El Kospi se derrumba más de un 5%
La debilidad inicial de las criptomonedas coincidió con un desplome superior al 5% de la bolsa surcoreana Kospi — el corazón bursátil del auge de la IA —, tocando su nivel más bajo desde fines de julio.
El detonante fue la caída de los fabricantes de semiconductores: Samsung Electronics y SK Hynix retrocedieron alrededor de un 8% cada una, extendiendo a cinco sesiones consecutivas su racha bajista, afectadas por las preocupaciones sobre las valoraciones vinculadas a la inteligencia artificial y por la creciente competencia de los fabricantes chinos de chips de memoria.
El petróleo alivia, a la espera del IPC de EEUU
Los activos digitales encontraron cierto sostén en la baja del petróleo, que retrocede con moderación este martes tras las subidas del lunes.
El mercado evalúa el impacto sobre el suministro mundial del acuerdo alcanzado entre EEUU y Rusia para flexibilizar las sanciones sobre las importaciones de diésel ruso, así como la situación en Arabia Saudita tras los últimos ataques de los hutíes de Yemen y la evolución del conflicto en Irán.
Los analistas señalan que la publicación del índice de precios al consumidor (IPC) de septiembre en Estados Unidos, prevista para el miércoles, será determinante para el corto plazo del mercado. El consenso proyecta que la inflación general suba del 3,4% de agosto al 3,7%, mientras que la tasa subyacente escalaría una décima hasta el 2,5% al cierre del tercer trimestre.
"Un resultado superior a las expectativas podría aumentar la presión sobre los activos de riesgo, mientras que cifras más favorables podrían dar soporte a la recuperación de Bitcoin", planteó la Country Manager de Bitget, Carolina Gama.