Dólar blue ante un punto de inflexión: ¿despega o continúa el letargo?

Finanzas

El blue es el único de todos los dólares del mercado que cae en lo que va del año: acumula una baja de 13,9% (-23 pesos), frente a leves alzas del MEP (+4,3%), del contado con liqui (+9,1%), y del dólar oficial (+10,5%), todos con variaciones por debajo de la inflación (superior al 15%, si se proyecta el IPC de abril, arriba del 3%). ¿Llegó el momento del rebote, o aún falta para eso?

Luego de transitar un profundo y extenso declive en los primeros tres meses del año, el dólar blue amagó con iniciar una tibia remontada a principios de la semana pasada cuando, tras perforar los $140 y caer a mínimos de 7 meses, llegó a coquetear con los $144, en un rebote esperado por el mercado. Sin embargo, el avance se desinfló hacia el viernes pasado, y aparentemente, no mucho varió con el inicio de la anteúltima semana del mes, con una cotización clavada en $143.

Ahora bien, mientras el Banco Central sigue comprando dólares, aprovechando la sostenida liquidación de divisas por parte del agro, ante una soja que no para de subir (este martes superó los u$s540), valiéndose además de las trabas que persisten a la demanda de moneda extranjera, en los últimos días aparecieron algunas luces amarillas que despiertan ciertos interrogantes sobre el precio del dólar no oficial a corto plazo: fuerte suba de casos de Covid-19, junto con nuevas restricciones a la movilidad (crece la expectativa de mayor emisión monetaria); mal dato de inflación (4,8% en marzo); y magra licitación de deuda del Ministerio de Economía (el jueves pasado solo logró captar un 50% de los $75.000 millones que buscaba).

Recordemos que el blue es el único de todos los dólares del mercado que cae en lo que va del año: acumula una baja de 13,9% (-23 pesos), frente a leves alzas del MEP (+4,3%), del contado con liqui (+9,1%), y del dólar oficial (+10,5%), todos con variaciones por debajo de la inflación (superior al 15%, si se proyecta el IPC de abril, arriba del 3%). Desde finales del año pasado hasta la actualidad, el BCRA es el encargado -junto a ANSES-, de mantener a raya los dólares financieros, a partir de la compra/venta de bonos con reservas internacionales, ante lo cual suben mucho menos (unos u$s800 millones) que la cantidad de dólares (más de u$s3.000 millones) comprados por la autoridad monetaria en el mercado de cambios durante 2021.

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Para el economista Federico Glustein, el dólar blue a corto plazo y mediano “va a tener una leve calma transitoria por el ingreso de dólares de las exportaciones agrarias que el BCRA transforma en incorporación de reservas (1.100 millones más en abril y por encima de los 40 mil millones de dólares totales) y la liquidez existente en el mercado”.

Sin embargo, advirtió que podrían suceder pequeñas correcciones, para achicar la brecha con el solidario, hoy por encima de $162,50. “Lo que podría llegar a movilizar levemente al blue en el corto plazo es la devolución y la menor retención a los trabajadores formales del impuesto a las ganancias, quienes podrían optar por disponer de esos recursos extra para adquirir moneda extranjera libre y a buen precio”, afirmó Glustein a Ámbito. Asimismo, agregó que la incertidumbre por el acuerdo trunco con el Club de París puede mover levemente las aguas del dólar CCL, no así las del dólar blue.

Lo que podría llegar a movilizar levemente al blue en el corto plazo es la devolución", dijo Federico Glustein

Coindicen los analistas en que los dólares financieros marcaron un piso a fines de marzo, y a partir de entonces, vienen ensayado un gradual rebote (el "contado con liqui" encadenó este martes 15 subas consecutivas) -siempre amortiguada por intervenciones oficiales- ante la percepción de abaratamiento entre los inversores.

Pero, la segunda ola de Covid-19, acompañada de nuevas restricciones sanitarias, abre una creciente expectativa posibles necesidades que requieran ser financiadas principalmente a través de una mayor emisión monetaria. “Este se debe a los signos de agotamiento que exhibe la emisión de deuda local en las últimas licitaciones, donde además se enfrenta un creciente desafío de ´roll-over´”, señaló a este medio el economista Gustavo Ber.

Si a esto le sumamos el clima de elevada incertidumbre, producto del "combo" de ruidos políticos, así como desafíos sanitarios y económicos, los caminos conducen a una mayor búsqueda de cobertura por parte de los agentes económicos en los próximos meses, algo habitual además en un año electoral. “Esto requeriría de mayores esfuerzos por parte de las autoridades a la hora de buscar estrategias para mantener calma la brecha (hoy en torno al 65%)", expresó Ber.

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Ahora bien, en la medida que el BCRA siga comprando dólares, y arbitrando a través de dichas divisas, es probable que continúe atrasando todos los tipos de cambio, para atenuar las expectativas de alta inflación. Ber advierte que ello no resulta sustentable a mediano plazo: “El tema es sólo cuándo, la nominalidad empuja y así es que todos los dólares de referencia superarán los $150 en los próximos meses, aun estando ´pisados´”.

Por último, Walter Morales, presidente de la consultora Wise, recuerda que, si bien este año “no hay grandes vencimientos de deuda en dólares, sí los hay en pesos, sumados a una fuerte emisión que va a tener que ser esterilizada para disminuir la presión cambiaria”.

Hoy el tipo de cambio en relación a los pasivos monetarios se ubica en $124,5, según sus cálculos. “Que el dólar técnico se encuentre en $124 nos dice que los $144 en los que cotiza el MEP son un piso, ya que cuando lo ajustamos por inflación, hacia fin de año debería cotizar en $165 como mínimo. En un contexto de falta de dólares en el mercado, alta inflación, tasa de interés fuertemente negativa y segunda ola del Covid conjugada con mayores restricciones, la trepada del dólar puede ser más pronto que tarde”, avisó.

De todos modos, Morales resaltó que no necesariamente esto implica que habrá una fuerte devaluación del peso: “Los ingresos por la balanza comercial van a permitir que el anclaje cambiario se cumpla, pero si el BCRA corre a la inflación 1% por detrás, en noviembre o diciembre de este año se va acabar el actual colchón cambiario”.

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