Frente a este nuevo panorama, los analistas mantuvieron prácticamente sin cambios la estimación para agosto, pero recortaron los valores esperados para el cierre de 2026, al mismo tiempo que sostuvieron un ritmo de depreciación mensual por encima del 2% entre septiembre y noviembre, con su punto máximo en ese último mes.
De acuerdo con el informe, la mediana de las estimaciones ubicó al tipo de cambio mayorista en $1.512 para el promedio de agosto, apenas 40 centavos por debajo del relevamiento anterior. Sin embargo, para diciembre el consenso proyectó una cotización de $1.652, casi $21 menos que los $1.673 previstos un mes atrás. En el medio, el mercado espera que la depreciación mensual se acelere y toque su pico en noviembre, con una suba implícita de 2,6%.
De esta manera, el dólar finalizaría 2026 con un avance interanual de 14,1%, por debajo del 15,5% calculado en el REM anterior y a menos de la mitad de la inflación esperada para todo el año. El relevamiento fue realizado entre el 29 y el 31 de julio entre 45 participantes, incluidos consultoras, centros de investigación y entidades financieras.
Qué espera el mercado para el dólar en los próximos meses
El nuevo REM presenta un sendero de aumentos graduales, aunque con una mayor velocidad a partir de septiembre. Los analistas proyectaron un dólar promedio de $1.512 en agosto, $1.546 en septiembre, $1.577 en octubre, $1.618 en noviembre, $1.652 en diciembre y $1.688 en enero de 2027.
A partir de esas estimaciones, la cotización avanzaría 2,2% en septiembre, 2% en octubre, 2,6% en noviembre, 2,1% en diciembre y 2,2% en enero. Así, el mercado espera que la tasa de depreciación mensual se mantenga por encima del 2% durante buena parte del segundo semestre, aunque sin anticipar un salto discreto del tipo de cambio.
Frente al relevamiento anterior, la previsión para septiembre bajó cerca de $2, mientras que la de octubre cayó casi $12. Para noviembre, la corrección fue de alrededor de $2,4 y, para diciembre, alcanzó aproximadamente $21, la mayor reducción dentro del horizonte comparable.
En cambio, para los próximos 12 meses el mercado proyectó un dólar de $1.859 en julio de 2027, por encima de los $1.805 estimados en el informe previo. Además, entre los participantes con mejor desempeño histórico, el denominado Top 10 del REM, la previsión para diciembre fue todavía menor y se ubicó en $1.605, frente a los $1.621 estimados en el informe anterior.
Dólar e inflación: el tipo de cambio perderá contra la inflación
La comparación con las expectativas de inflación muestra la principal conclusión del relevamiento. Mientras el dólar oficial subiría 14,1% interanual en diciembre, los participantes proyectaron una inflación de 29,8% para todo 2026, apenas por debajo del 30% estimado un mes atrás.
La diferencia entre ambas variables alcanzaría así casi 16 puntos porcentuales. Por lo tanto, aun cuando el ritmo de depreciación mensual se aceleraría durante los próximos meses, el tipo de cambio continuaría avanzando muy por debajo de los precios en el acumulado anual.
En ese sentido, los analistas mantuvieron en 2% la estimación de inflación para julio. Para agosto y septiembre previeron un IPC de 1,8%, mientras que la proyección descendió a 1,7% en octubre, 1,6% en noviembre, volvió a 1,8% en diciembre y se ubicó en 1,7% para enero.
Por consiguiente, desde septiembre el dólar comenzaría a subir por encima de la inflación mensual. Ese mes avanzaría 2,2% frente a un IPC de 1,8%; en octubre, la brecha se ampliaría con una depreciación de 2% contra un 1,7% de inflación; y en noviembre la diferencia sería todavía mayor, con una suba implícita de 2,6% frente a un 1,6%. Incluso en diciembre, el dólar avanzaría 2,1% contra un IPC de 1,8%.
Sin embargo, esa dinámica no sería suficiente para compensar la apreciación acumulada durante la primera parte del año. Por eso, pese a la aceleración esperada hacia el cierre de 2026, el consenso continúa proyectando que el dólar perderá ampliamente contra la inflación en la comparación interanual.
Cómo cambiaron las expectativas frente al REM anterior
El relevamiento de julio mostró que las proyecciones cambiarias bajaron en casi todo el horizonte, aunque la corrección se concentró principalmente en octubre y diciembre. En cambio, las expectativas de inflación mensual presentaron modificaciones menores.
Para julio, el mercado mantuvo su previsión de inflación en 2%, mientras que para agosto y septiembre sostuvo una estimación de 1,8%. En noviembre, la proyección bajó de 1,7% a 1,6%, mientras que para diciembre permaneció en 1,8%.
Además, la inflación esperada para todo 2026 descendió de 30% a 29,8%, mientras que la estimación para los próximos 12 meses cayó de 22,3% a 21,8%. En cambio, la proyección del dólar a 12 meses fue el único tramo del horizonte cambiario que se revisó al alza: pasó de $1.805 a $1.859, una suba de $54, aunque cada informe apunta a un mes distinto (junio y julio de 2027, respectivamente).
El resultado muestra un mercado que, a un año vista, espera menos inflación pero un dólar nominal algo más alto que hace un mes, una combinación que refuerza la tesis de apreciación real del peso. En el corto plazo, en cambio, redujo tanto las previsiones cambiarias como las inflacionarias, con un ajuste considerablemente mayor en el dólar esperado para el cierre del año. De esta manera, el consenso continúa anticipando una apreciación real del peso durante 2026, incluso bajo un escenario de mayor velocidad cambiaria en los últimos meses.