El Banco Central (BCRA) cerró octubre con compras netas por u$s1.395 millones en el mercado oficial de cambios, casi tres veces los u$s474 millones adquiridos durante septiembre, pese a la volatilidad cambiaria que provocó esta semana la fuerte depreciación del real brasileño tras las elecciones presidenciales del país vecino. La autoridad monetaria compró este viernes otros u$s96 millones y terminó el mes con un saldo positivo, aunque las reservas internacionales registraron una fuerte caída en la última jornada, fundamentalmente por caída del oro y movimientos habituales de fin de mes.
El resultado cobra relevancia porque durante octubre el Central sostuvo un ritmo de compras considerablemente superior al del mes anterior, incluso después de interrumpir una racha de 19 ruedas consecutivas con saldo positivo. La presión sobre el mercado cambiario, que se intensificó desde el lunes por la combinación del efecto Brasil y el cierre de posiciones financieras de fin de mes, había obligado al BCRA a mantenerse tres jornadas consecutivas sin adquirir divisas.
La moderación de esa demanda durante las últimas ruedas permitió que la autoridad monetaria volviera a encontrar un excedente de oferta. Este viernes, las compras de u$s96 millones representaron aproximadamente el 19% del volumen operado en el segmento de contado, que alcanzó los u$s518,8 millones. Con este resultado, el saldo positivo de la semana llegó a u$s143 millones y el acumulado de 2026 se elevó a u$s15.963 millones.
No obstante, el mayor ritmo de intervención no se tradujo en una mejora de las reservas durante la última jornada. El stock bruto cayó en u$s592 millones, hasta u$s49.562 millones, y volvió a ubicarse por debajo de los u$s50.000 millones, después de haberse mantenido por encima de ese umbral durante buena parte de la segunda quincena.
Una parte significativa de la disminución respondió a factores de valuación. El oro retrocedió 3,50% y habría provocado una pérdida de aproximadamente u$s280 millones en el valor de las reservas. El índice dólar, por su parte, bajó 0,09%, mientras que el euro se depreció 0,13%, el yuan se apreció 0,10%, el yen avanzó 0,11% y la libra ganó 0,10%. Los movimientos del oro y las divisas no explican por sí solos toda la caída del stock, por lo que no puede descartarse la incidencia de otros movimientos financieros aún no detallados.
Esta diferencia entre compras oficiales y evolución de las reservas también quedó reflejada en el Informe de Evolución del Mercado de Cambios y Balance Cambiario de septiembre, publicado este viernes por el BCRA. Durante ese mes, el organismo adquirió u$s474 millones y el Tesoro otros u$s28 millones, pero las reservas disminuyeron u$s2.167 millones, principalmente por pagos al FMI y a otros organismos internacionales, cambios de valuación y movimientos de los depósitos bancarios.
El informe mostró, además, que el sector privado no financiero fue vendedor neto de divisas por u$s656 millones. Detrás de ese saldo convivieron comportamientos muy diferentes: las empresas de oleaginosas y cereales aportaron ventas netas por u$s3.313 millones, mientras que las personas humanas compraron u$s3.410 millones, reflejando la importancia de la demanda privada de dólares en la dinámica cambiaria.
Así, octubre terminó con una acumulación de compras significativamente mayor que septiembre, pero con el desafío pendiente de transformar esas adquisiciones en un fortalecimiento sostenido de las reservas. La evolución del stock continúa condicionada tanto por las cotizaciones internacionales de los activos como por los compromisos financieros que deben afrontar el BCRA y el Tesoro.
El dólar cerró octubre lejos de sus máximos y la presión cambiaria cedió tras el efecto Brasil
El mejor resultado comprador del Central coincidió con una reducción de la presión cambiaria durante las últimas jornadas del mes. El dólar mayorista bajó este viernes $5 y cerró en $1.534, después de haber alcanzado nuevos máximos históricos nominales a comienzos de la semana, cuando la depreciación del real brasileño y la demanda de cobertura por los vencimientos de fin de mes habían impulsado las cotizaciones.
La jornada comenzó con una demanda relativamente firme, que sostuvo al mayorista cerca de los $1.539,50 durante las primeras operaciones. Sin embargo, la oferta de divisas ganó protagonismo en la segunda mitad de la rueda y provocó una caída gradual de los precios hasta los $1.534, el mínimo del día y valor de cierre.
De esta manera, el dólar mayorista acumuló una suba de $4,50 durante la semana, considerablemente inferior al avance de $11,50 de la semana anterior. En el conjunto de octubre, el tipo de cambio registró un incremento de 1,12%, mientras que la variación acumulada durante el año alcanzó el 5,43%.
La desaceleración de los últimos días estuvo relacionada con una menor necesidad de cobertura después de los vencimientos y operaciones de ajuste de instrumentos vinculados al dólar. A comienzos de la semana, el fixing de la Lelink D30O6, por u$s1.452 millones, había concentrado la atención del mercado, al mismo tiempo que la reacción electoral de Brasil generaba una depreciación del real y presionaba sobre las monedas regionales.
La recuperación parcial de la moneda brasileña contribuyó posteriormente a moderar ese frente de incertidumbre, aunque la magnitud de su depreciación inicial dejó abierto el interrogante sobre sus consecuencias para la competitividad argentina. En ese contexto, el cierre de octubre encontró al mercado oficial con una menor demanda de divisas y al BCRA nuevamente en condiciones de comprar, después de las jornadas de mayor tensión.
En el mercado financiero, en cambio, las cotizaciones registraron avances. El dólar MEP subió 0,80%, hasta $1.573,62, mientras que el contado con liquidación aumentó 0,60%, a $1.654,24. La diferencia entre ambas cotizaciones se ubicó en 5,12%, mientras que el blue permaneció estable en $1.565, con una brecha de 2,02% respecto del mayorista.
Los futuros también mostraron una recuperación moderada, con una suba promedio de 0,16% y un volumen negociado de u$s2.376 millones. Los contratos de noviembre y diciembre avanzaron 0,16%, mientras que enero de 2027 aumentó 0,15%. En paralelo, las tasas en pesos retrocedieron: la TAMAR pasó de 24,56% a 24,13% y la BADLAR bajó de 23,50% a 23,13%.
El comportamiento del mercado durante los últimos días dejó así una señal de alivio respecto del comienzo de la semana, aunque la recuperación de las compras del BCRA no elimina los interrogantes sobre la acumulación de reservas de cara a los próximos meses.